
Fotografía: Alberto Avendaño
Soy Lisbeth Dueñas e integro el Colectivo Cactáceas, del cual también soy fundadora. Este colectivo lo formamos alrededor de 2021 y en 2022 realizamos nuestra primera exhibición. Actualmente, lo integran Antonio Salinas, Efraín Alvarado y Daniela Reza. Los tres somos de la misma generación de la licenciatura en Artes. Ahí nos conocimos y comenzamos con esta labor. Ahora, yo me enfoco en la creación de pintura, fotografía y la organización de eventos culturales. Además, estoy incursionando en el tema editorial y la escritura. Por ejemplo, Antonio está más involucrado en la música y en la realización de murales. Efraín también trabaja en murales y grafiti. Cada uno tiene una labor distinta, pero a la vez, muy complementaria. Como colectivo, buscamos integrar varias disciplinas y que nuestras muestras y eventos reflejen ese enfoque, promoviendo un diálogo entre creadores y comunidad.
EL MECHERO: Cuéntanos un poco sobre cómo ha sido llevar un colectivo de arte con artistas jóvenes. ¿Qué dificultades han encontrado? ¿Es el primer colectivo que surge de la Licenciatura en Artes o ya ha habido otros?
LIZ DUEÑAS: Han existido varios colectivos. Creo que muchos surgimos al mismo tiempo. Por ejemplo, en paralelo a nosotros, también apareció el colectivo 404 y otro llamado Huellas Artísticas, aunque este último ya no está activo.
Ser parte de un colectivo tiene sus ventajas y desventajas. Entre lo positivo, está el hecho de que, al no estar todos con trabajos de tiempo completo, tenemos la oportunidad de dedicarnos a estas actividades sin la presión de una retribución económica inmediata. Sin embargo, precisamente por eso, también es difícil porque no siempre hay una retribución equitativa para todos los integrantes. Aun así, aunque en ocasiones seamos solo uno o dos activos, siempre tratamos de continuar con las actividades.
EL MECHERO: ¿Tienen alguna actividad alterna? Nos comentas que estás incursionando en la labor editorial y la escritura, y que otro compañero está en la música.
LIZ DUEÑAS: Sí, cada quien tiene su propia actividad artística principal y, a partir de ello, nos reunimos para generar proyectos interdisciplinarios. En la licenciatura nos impulsaban a experimentar con diversas técnicas y disciplinas para encontrar nuestro camino.
En mi caso, desde la preparatoria me interesé por la escritura y los temas editoriales. Durante la licenciatura, combiné eso con la ilustración, la pintura y, sobre todo, la fotografía. Actualmente, mi obra mezcla elementos visuales con la escritura: mis pinturas y fotografías suelen estar intervenidas con texto.
Antonio Salinas, por otro lado, está más enfocado en la música. Tiene un proyecto llamado Otoño Negro. Antes trabajaba como solista, pero ahora ya tiene una banda completa. Su primer álbum está en Spotify y actualmente está en proceso de producir nuevos sencillos o un nuevo álbum.
Efraín, Antonio y Daniela también trabajan en murales. Recientemente, realizaron uno en Cieneguillas para la Unidad Académica de Agronomía. Además, ya habían hecho otro en Calera, en colaboración con Canacintra y Finestra.
EL MECHERO: ¿Cada cuándo realizan exposiciones? ¿Tienen una periodicidad o surgen de manera espontánea? ¿Cómo eligen las temáticas?
LIZ DUEÑAS: Usualmente son espontáneas. Aunque tenemos fechas fijas, como el aniversario del colectivo el 28 de enero, a veces la agenda cambia. Las demás actividades surgen conforme se nos ocurren ideas o encontramos espacios adecuados. Queremos formalizar más este proceso, porque la espontaneidad también puede hacer que las cosas sean inciertas. Por ejemplo, hace dos años hicimos una exposición en el bar Apolo (ahora Surreal) porque nos invitaron a organizar algo ahí. La temática de la exposición la definimos en función del espacio y las circunstancias.
EL MECHERO: ¿Tienen alguna exposición en puerta o prefieren tomarse un descanso? ¿Habrá colaboraciones con otros colectivos o espacios?
LIZ DUEÑAS: Ahorita no tenemos nada planeado. Primero queremos concluir la exposición reciente, desmontarla y devolver las obras a los artistas antes de definir el siguiente proyecto. Sin embargo, el Instituto de Guadalupe nos ha propuesto organizar una agenda de exposiciones para reactivar sus espacios.
Queremos continuar con exposiciones, pero también explorar otros formatos de eventos. Por ejemplo, varios de nuestros integrantes participan en bazares. Actualmente, están en el Bazar Soñadores, que se realiza todos los domingos en Sierra de Alica.
EL MECHERO: ¿Tienen algún eslogan o una ideología que los guíe?
LIZ DUEÑAS: No tenemos un eslogan como tal, pero cuando hicimos nuestra primera exposición creamos un pequeño manifiesto. Ahí expresamos que queríamos ser un espacio para artistas emergentes y jóvenes, con la intención de conectar con la comunidad.
Muchas veces, estos espacios no están disponibles para los artistas emergentes en galerías, museos o instituciones. Afortunadamente, eso está cambiando gracias al movimiento de colectivos como el nuestro. Queremos ser un espacio inclusivo y accesible para todo tipo de arte.
Lo siguiente que nos gustaría explorar es la integración de las artes escénicas, ya que hasta ahora no hemos trabajado con ellas.
EL MECHERO: Para finalizar, ¿quieres agregar algo más para los lectores de El Mechero?
LIZ DUEÑAS: Sólo invitar a todos a que estén atentos a nuestras actividades. Siempre estamos actualizando nuestros eventos en Instagram: @colectivocactacea.
Intentamos que nuestras actividades sean gratuitas y accesibles para el mayor público posible. La idea es fomentar el consumo de arte en espacios abiertos a la comunidad. ¡Esperamos verlos pronto en alguno de nuestros eventos!