
OTHNIEL RUIZ
En el mundo de la odontología existen cada vez más opciones de tratamientos, materiales biocompatibles, instrumentos y tecnología, todo esto con tal de ayudar a recuperar la salud bucodental de los pacientes en manos de los profesionales odontólogos; sin embargo, lejos de toda la innovación y los estudios a lo largo del tiempo, algo que en mi parecer, no puede ser reemplazado es el simple y confiable cepillo dental.
¿Cómo es que algo tan simple puede ser tan bueno en la salud? No es que un cepillo haga milagros, pero puedo mencionar como profesional de la salud estomatológica, que existe una enorme diferencia entre quienes utilizan cotidianamente un cepillo dental de la forma correcta, a quienes desafortunadamente no tienen la constancia de usarlo. Mencionar lesiones cariosas y gingivitis se queda corto, pues aunque nadie se encuentra excento de estas molestas enfermedades, las personas que no cuentan con el hábito de la higiene bucodental, generalmente padecen periodontitis severa, destrucción de órganos dentarios a causa de la caries, halitosis crónica, pérdidas de órganos dentarios e infecciones, etc.
No existe algo más accesible para la población en general que contar siempre con un cepillo dental, acompañado obviamente de la pasta dentrífica; este dúo es sin duda la herramienta más eficaz en cuanto a prevención y cuidado de la salud dentobucal de cada persona, ya que no solamente ayuda a combatir la caries y la enfermedad periodontal, sino que mantiene un ambiente adecuado en la microbiota oral para ayudar a procesar los alimentos, ayuda en el control del pH de la saliva para evitar enfermedades o lesiones en la cavidad oral, auxilia a mantener el periodonto y tejidos circundantes sanos, entre otras ventajas.
Tener en cuenta que el utilizarlo no nos salva de padecer problemas estomatológicos, con certeza podemos mencionar que reduce considerablemente y limita el daño que pueda llegar a existir, y más aún si añadimos el uso regular de hilo dental y enjuague bucal. La mayoría de padecimientos dentales disminuyen si mantenemos una higiene constante y adecuada, siguiendo las recomendaciones de los profesionales odontólogos, como cambiar el cepillo cada que las cerdas se vean abiertas o luego de haber pasado por alguna enfermedad de las vías áereas, esto para evitar un contagio posterior; pastas dentríficas con contenido en fluoruro, y no olvidar las visitas semestrales con un profesional de la salud bucodental, todo esto para mantener un aparato estomatognático sano y perdurable para toda la vida.
No existe una edad indicada para comenzar con la higiene bucodental, pues desde que aparecen los primeros órganos dentarios deciduos es importante mantenerlo sanos y así crear el hábito de la higiene bucodental. Así mismo, es indispensable cuidar la salud de los tejidos mucogingivales, como el tejido periodontal que es el soporte de los órganos dentarios, igualmente la lengua, paladar, mejillas, etc., pues todos contribuyen en procesos importantes de la masticación, la fonación, la estética, etc., por ello la importancia de mencionar el uso de las primeras armas de prevención en salud bucodental, cepillo y pasta, hilo y enjuague, y un profesional de la salud estomatológica.