
MIRIAM SERRANO
Francisco Javier Núñez Escobedo, nacido en la ciudad de Zacatecas el 10 de abril de 1953, tiene más de 60 años participando en las tradicionales Morismas de Bracho en honor a San Juan Bautista, por lo que recibió un homenaje en vida por el Ayuntamiento de Zacatecas en el marco del 30 aniversario de la inscripción del Centro Histórico como Patrimonio Mundial.
Este domingo se inauguró el segundo mural en el que se resalta la identidad del municipio con la intervención gráfica y pictórica de artistas urbanos zacatecanos.
En dicho mural aparece Don Francisco ataviado de moro, representando a los más de 20 mil participantes en este magno evento que se ha convertido en toda una tradición para los zacatecanos.
La secretaria de Desarrollo Económico del ayuntamiento capitalino, Laila Villasuso Sabag, dio a conocer una semblanza de este zacatecano que se ha convertido en un referente a través de este mural realizado por los artistas: Emanuel Reséndiz, Cirilo Galindo y Luis Mendoza.
Villasuso Sabag precisó que Don Francisco es el primer varón de 11 hermanos, casado con María Cruz Cárdenas Barrios, procrearon cinco hijos, dos varones y tres mujeres, Francisco Javier de 44 años, Miguel Antonio de 39, Brissa Girasol de 35, Rosa María de 30 y Wendy Geovanna de 25 años de edad.
Tal como sucedió con él, que sus padres le inculcaron la participación en las Morismas, él hizo lo propio con sus hijos, así que los dos varones comenzaron a participar desde la edad de 5 años y hoy por hoy participa también la menor, Wendy Geovanna.
Asimismo, los nietos, que son siete, forman parte de esta festividad, pues desde bebés los han sacado en el desfile del domingo, el día más importante de la Morismay, conforme han ido creciendo forman parte del batallón “Escuadrón de la Muerte”, así que año con año él mismo, el abuelo, confecciona los uniformes de toda la familia.
Para la familia Núñez Cárdenas las Morismas de Bracho se convierten en una fiesta familiar, toda actividad cotidiana se detiene, pues es necesario concentrar todas las energías, recursos y atención a los preparativos para la magna fiesta en honor a San Juan Bautista, a quien año con año agradecen por las bendiciones recibidas, y, a su vez le ruegan por un buen año venidero lleno de salud, bienestar y trabajo.
Por su parte, los artistas puntualizaron que la elaboración de los murales implicó un alto grado de complejidad y les llevó un mes de trabajo por lo que solicitaron a la población que los cuide y los conserve.
En tanto, el cronista municipal, Manuel González Ramírez, explicó que este mural es un testimonio y un legado de las conmemoraciones de Zacatecas, que difunde elementos emblemáticos del Patrimonio Cultural tangible e intangible.
Detalló que en los murales se muestra el Baile de Mexicapan, al recordar el arduo trabajo que se realizaba en las minas capitalinas, transformándolo en goce y júbilo, así como la charrería, el deporte más mexicano.
Abundó al decir que la charrería fue nombrada como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en el año 2010 por Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y en Zacatecas, en 2014 durante el centenario de la Toma de Zacatecas se declaró Patrimonio Cultural Inmaterial del Estado por parte de la Legislatura.