
OTHNIEL RUIZ
Una de las razones por las cuales los pacientes acuden al profesional dentista es para realizarse un tratamiento de ortodoncia, el cual consiste en corregir o adaptar la oclusión interdentaria mediante las posiciones de los órganos dentarios y así otorgar una sonrisa estéticamente armoniosa. Desafortunadamente, la mayoría de las personas que buscan estos tratamientos desconocen las condiciones necesarias para realizarse dicho tratamiento y en muchas ocasiones caen en manos de profesionales no capacitados para llevar los protocolos adecuados y realizar así un tratamiento satisfactorio.
Lo primero y más importante que una persona debe conocer para poder realizarse un tratamiento de brackets es saber acerca del personal que lo atiende, pues un tratamiento de ortodoncia no es sólo cuestión de llevar brackets y ligas sobre los dientes, sino que consiste en algo más complejo que eso lo cual se hará mención a continuación. Una vez que la persona llega con el profesional indicado, la valoración clínica y anamnesis es importante para dar comienzo con lo que el paciente requiere. Para ello, el profesional dentista deberá revisar minuciosamente la cavidad oral del paciente y entrevistarlo en base a un historial médico para conocer si la persona es apta para dicho tratamiento, así mismo también deberá señalar la necesidad de un saneamiento total en la boca del paciente (remoción de caries, limpieza de sarro, extracción de terceros molares, etc.).
Para continuar con el protocolo del tratamiento de ortodoncia, se deben indicar algunos estudios radiográficos y visuales para observar las condiciones en que se encuentran los tejidos periodontales y radiculares, de esta manera se puede dar un plan de tratamiento detallado al paciente y de igual manera informar los posibles riesgos de llevar el tratamiento y las indicaciones personalizadas como el tipo de brackets, la duración, etc. Una vez colocado todo el tratamiento de ortodoncia es de suma importancia conservar una excelente higiene de los órganos dentarios y los tejidos de soporte, esto por parte de cada paciente, ya que con la presencia de la ortodoncia, es más factible el acumulo de placa, restos alimentarios, déficit de cepillado y dificultad para el uso de hilo dental, por lo que esto puede convertirse en un problema para garantizar los resultados de cada tratamiento.
Las citas de control son igual de importantes que el inicio del tratamiento, pues en cada cita se realizan cambios precisos que van dando la correcta posición de los órganos dentarios, lo cual se realiza de manera sutil ya que los movimientos deben realizarse de manera lenta y prolongada para evitar reabsorciones o hasta posibles pérdidas por lastimar los tejidos de soporte encargados de mantener en su posición a cada órgano dentario. Así mismo, al finalizar el tratamiento, existe una fase donde se debe mantener la posición de los órganos dentarios en cada arcada, para evitar una ligera regresión y malposición dentaria, de igual forma que la higiene es imprescindible durante el tratamiento también lo es una vez finalizado, para mantener sano el tejido periodontal ya que la presencia de sarro compromete los tejidos de soporte y sumando las fuerzas provocadas por el tratamiento de ortodoncia, pueden quedar con ligera movilidad mientras la unión dento-periodontal sana y recobra su fuerza.
Llevar un tratamiento de ortodoncia no siempre es viable, existen contraindicaciones en algunos pacientes lo cual implica riesgos al someterse a dicho tratamiento, por ello es importante acudir con un profesional dentista especializado en ortodoncia y aplicar bien los protocolos de cada tratamiento personalizado a cada paciente, esto con el fin de obtener los resultados satisfactorios que espera cada individuo.