
JORGE L. CASTAÑEDA
La preparación y el desempeño docente es uno de los temas centrales del Sistema Educativo Nacional (SEN), dado que implica el análisis permanente de lo que el profesorado sabe y hace a lo largo y ancho del país en los niveles de educación obligatoria (preescolar, primaria, secundaria y educación media superior). En este sentido, el perfil del docente representa uno de los temas centrales permanentes, particularmente cuando se focaliza el nivel educativo en el que se desempeñan.
Pensando en el profesorado en servicio, resulta interesante visualizar el reto enorme que simboliza la profesionalización y la valoración del desempeño docente con una perspectiva de mejoramiento, es decir, posibilidades que promuevan la eficiencia y eficacia en el trabajo educativo para enfrentar los constantes cambios sociales, políticos, económicos, tecnológicos y educativos que repercuten en sus condiciones laborales. El papel del docente como un elemento central del proceso educativo, ha experimentado retos, que han minado su misión y relevancia; particularmente cuando se visualiza que, en la actualidad, el estudiantado (independientemente del nivel educativo) mantiene acceso a distintos tipos de contenidos que le ofrecen de una manera creativa el conocimiento que se permita buscar, para realizar la actividad que pretenda.
Pensemos en lo común que resulta en la actualidad, la búsqueda de información y uso de herramientas para resolver situaciones problemáticas de manera práctica que se les presentan en la cotidianidad de sus vidas y en las que pareciera ser, no necesitan de un especialista en el tema. En este tenor, cada vez es más común que los niños, niñas, adolescentes y jóvenes tengan acceso sin ningún tipo de regulación a diversos medios que satisfacen sus necesidades de una manera rápida y sencilla, que aparte de no ser seguras, terminan por sustituir momentáneamente la necesidad del profesorado.
Este escenario, sin omitir la existencia de otros más, representa un claro ejemplo de la importancia de una permanente profesionalización docente con un perfil sólido que garantice un desempeño académico capacitado la identificación de las necesidades básicas de aprendizaje de sus estudiantes, conocedor de su campo disciplinar y los métodos de enseñanza relacionados, usuario de estrategias didácticas, formas de evaluación y creador de ambientes de aprendizajes en armonía con las necesidades de aprendizaje de los estudiantes según su contexto social.
Son múltiples los retos en esta visión de un perfil docente sólido, empero resulta imprescindibles continuar con ejercicios permanentes de diálogos e investigaciones que permitan pensar y repensar las cualidades del profesorado al paso del tiempo, particularmente en una época en la que es innegable que conforme se obtienen avances tecnológicos, adicional a los beneficios, también se experimentan riesgos. La profesionalización, representa un eje toral que se traduce en acciones concretas como la asistencia y participación formal en cursos, talleres, diplomados en donde es común movilizar los aprendizajes desarrollados con la experiencia y sus propios saberes previos. La responsabilidad social hacia con el estudiantado representa uno de los mayores motores para pretender una formación continua que se traduzca en mejores posibilidades de servicio profesional.
¡Hasta la próxima!