
OTHNIEL RUIZ
La lengua es uno de los órganos de mayor importancia en el aparato estomatognático, colabora en procesos como en la masticación, la deglución, la fonación, la degustación y hasta en la respiración. Como profesionales de la salud bucodental también es una obligación conocer y resolver todo lo que aqueja a la lengua, ya que en ella pueden manifestarse enfermedades propias de la cavidad oral así como afecciones a nivel sistémico.
Dentro de las alteraciones más comunes en la lengua, existen las de origen traumático, en donde las mordeduras propias se encuentran en primer lugar, quemaduras por alimentos, algunas heridas por objetos extraños o lesiones propias de la misma lengua. En cuanto a las enfermedades de origen sistémico, la lengua puede presentar algunas manifestaciones que nos permite realizar un diagnóstico más oportuno ante situaciones que llegan a pasar desapercibidas por los pacientes.
La glositis atrófica es una manifestación bastante común en personas con desnutrición, esto se debe a que las personas con esta afección presentan un déficit de componentes nutricionales. Esta manifestación se observa como una mancha aterciopelada en colores blanco o rosa, y puede desarrollarse también por procesos infecciosos a nivel sistémico. La lengua fisurada es otra de las manifestaciones asociadas a una enfermedad sistémica como el síndrome de down que en dichos pacientes es común ver la macroglosia, esta patología muestra una evidente profundidad anormal en los surcos de la lengua donde pueden alojarse restos alimenticios y producir inflamación.
La lengua geográfica o glositis migratoria benigna es una condición que afecta a menos del 15% de la población mundial, se asocia a problemas como la diabetes o algunos tipos de dermatitis. Los pacientes que presentan esta anomalía refieren hipersensibilidad a la ingesta de ciertos alimentos. Otra situación bastante común que podemos encontrar es la del fibroma traumático, que es una lesión localizada, generalmente al dorso de la lengua, aunque puede proyectarse en cualquier parte de la lengua; se puede describir como una protuberancia propia de la lengua, estas ocurren principalmente por encontrarse en una zona de irritación mecánica prolongada. No preceden a una enfermedad pero se recomienda una biopsia para estudiar dicho tejido.
Existen otras afecciones que se manifiestan en la lengua quizá menos comunes, en algunos casos son señales de enfermedades sistémicas o locales y en menor cantidad simples anomalías congénitas hereditarias; sin embargo, todas ellas son situaciones de estudio para realizar diagnósticos oportunos y tratamientos precisos, por ello es importante acudir al profesional bucodental y realizarse estudios exhaustivos de toda la cavidad oral.