
DIGAMOS SALUD A LA PREVENCIÓN
Triple M: Mujer, Madre y Médica Familiar
ANA RODRÍGUEZ MANCHA
Durante siglos la evolución y revolución de la mujer ha develado y visibilizado las mil y un cualidades que las representa, como muestra de ello basta con adentrarse en el génesis, el primer libro de la biblia, donde nos muestra, a Eva como una mujer inquietante, valiente y hambrienta del conocimiento, creada como complemento del hombre según refiere la religión católica y donde su actuar ocasionó como castigo la expulsión del paraíso y la multiplicación del dolor en el trabajo de parto; mito o no es un castigo hecho realidad. Otro ejemplo para destacar es la mujer durante la prehistoria, quien tomaba el control de las actividades gracias a su capacidad de multitareas, ella fungía como una docta en temas prioritarios como la administración, la agricultura, la caza, la recolección y el cuidado de la familia, considera por muchos como el pilar familiar y social de esa época.
Otra soberana popular fue Cleopatra conocida como la última reina de Egipto, sobresalió no solo por su belleza y encanto sino por la buena conducción en los temas de la gobernanza, al ser una políglota que manejaba aproximadamente 9 idiomas, le permitía la interacción y la resolución de conflictos, siendo la mejor manera de proteger al patriarcado en tiempos de incertidumbre, se dice que tuvo conocimientos de historia, astronomía, geografía, matemáticas, alquímica, medicina, economía, zoología y diplomacia internacional por mencionar algunos, así como autora y coautora de varios libros que lamentablemente fueron destruidos en la gran biblioteca de Alejandría.
Uno de los logros más importantes para el gremio se lo llevó la Dra. Marie Sklodowska conocida mejor como Dra. Marie Curie, la mujer radioactiva que ganó dos premios Nobel en colaboración con su esposo, quien fue un fiel creyente del potencial, inteligencia, perseverancia y talento de su esposa, impulsándola todos los días en sus proyectos en la búsqueda de nuevos elementos como el polonio y el radio, mismos que le arrebataron la vida en manos de una anemia aplásica producto de las múltiples exposiciones con el material radioactivo. Pero fue hasta el siglo XIX cuando la Dra. Elizabeth Blackwell se convirtió en la primera mujer en recibir un título de médica y con una lucha diaria fue abriendo camino en el gremio médico, puso muy en alto sus capacidades y logró no solo el título de la primera mujer médica en el mundo, sino que impulsó y empoderó a muchísimas mujeres en busca de sus ideales y sueños, una de ellas su hermana quien fue la tercera mujer en recibir el título de médica.
Casos como los antes mencionados son muchísimos, que muestran la grandeza, la capacidad, la valentía, la responsabilidad y el humanismo de la mujer, basta con analizar los datos en México del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) del 2023, donde hasta ese momento eran 23 millones 942 mil 606 mujeres que trabajan y reciben un salario, es decir que por cada hombre que consiguió un trabajo remunerado, 3 mujeres lo hicieron, con una tasa de participación económica del 46.1 %. Cabe resaltar que estas mujeres no solo se dedican al trabajo remunerado, también se le suma otra brecha de estereotipos sociales, culturales y roles de género, donde se manifiesta el trabajo no remunerado, hablando en general de las labores domésticas, el cuidado de los hijos, hijas, personas con capacidades diferentes o adultos mayores.
Se sabe que la mujer invierte en promedio más de 6 horas extras de trabajo no remunerado en las labores del hogar y aunque solo el 46.5 % de las mujeres se encuentran legalmente casadas o viven en unión libre y que en teoría deberían recibir algún apoyo de los integrantes de la familia, en muchas ocasiones no pasa así y es alarmante como las nuevas tipologías familiares, donde solo hay una madre soltera o viuda, representan más del 50 % de esas mujeres laboralmente activas, por lo que no cuentan con un apoyo de la pareja en el cuidado familiar, impactando gravemente en el estado físico, emocional y social de la mujer.
Todo este cúmulo de factores, entre el trabajo no remunerado, el ambiente laboral, la familia, el bullicio de la falsa sociedad y la lucha interna de la mujer en ser “la mejor madre, la mejor esposa o novia, la mejor trabajadora, la mejor amiga, la mejor hija, la mejor estudiante, etc.), ha ocasionado un aumento exponencial de las enfermedades en boga como la ansiedad, la depresión, el cutting, los intentos e ideas suicidas o el síndrome de burnout, esto es el claro ejemplo que aunque la triple M (mujer, madre y médica familiar) sean las superheroínas de este cuento llamado vida y salud, también es válido parar, respirar y apapacharse como un acto de amor propio. En el mes de marzo se conmemora el día internacional de la mujer, pintándolo de color morado, no por luto ni duelo, sino para representar la lucha femenina, la dignidad y la lealtad. Mujer recuerda que no estás sola, siempre existe una unión de voluntades entre mujeres, que aunque no compartan lazos familiares, ni de amistad, con sororidad y empatía suele ser la mejor de las medicinas.