Fotografía: Cortesía
KAREN SALAZAR
La puesta en escena Sueños, escrita y dirigida por Cris Ángel Jrs. Flores López, se presentó en el Teatro Ramón López Velarde con una respuesta de lleno total y una recepción favorable por parte del público, en un montaje que articula teatro, danza y música desde una lógica experimental.
La obra, concebida como un taller piloto en colaboración con la Universidad Autónoma de Durango y el colectivo PV Dance Crew, se consolidó como la primera producción escénica de gran formato del proyecto formativo impulsado por su creador.
El montaje se estructura a partir de la noción del sueño como principio dramatúrgico y surreal: una construcción sin orden lineal, donde las escenas emergen por asociaciones libres, desplazamientos abruptos y una narrativa fragmentada.
“Nada tiene un orden, nada tiene una lógica… pero sí tiene un rumbo”, explicó Flores López, al referirse a la lógica interna del espectáculo. Esta premisa se traduce en siete sketches y siete números musicales que oscilan entre la comedia, el drama, la nostalgia y la crítica social.
Uno de los rasgos más visibles del proyecto es su estética influida por el formato de Eurovisión, con interpretaciones musicales de origen europeo y una puesta en escena de fuerte carga coreográfica. Este cruce entre lo pop internacional y lo teatral permite la construcción de un lenguaje híbrido, donde lo festivo convive con lo reflexivo.
En escena aparecen situaciones de humor absurdo, personajes cotidianos llevados al exceso y escenas que abordan, desde la ironía, problemáticas sociales y dinámicas comunitarias.
La producción reunió a 37 intérpretes entre actores y bailarines, además de un equipo técnico conformado por áreas de maquillaje, peinado, escenografía, iluminación, sonido, sistemas de micrófonos, locución y seguridad.
El propio director destacó que el proyecto, iniciado como taller, tuvo un desarrollo acelerado: “superó mis expectativas”, señaló, al referirse a la recepción del público y al trabajo colectivo detrás del montaje.
Más allá de su dimensión escénica, Sueños se plantea como un dispositivo pedagógico. Flores López subraya la intención de generar espacios de formación artística para jóvenes, donde el teatro funcione como alternativa de expresión y desarrollo creativo frente a contextos sociales complejos.
El proyecto contempla futuras presentaciones en espacios universitarios y teatro de calle, con miras a expandirse hacia otros estados en colaboración con instituciones educativas, consolidando así una propuesta que apuesta por la creación colectiva y la circulación cultural emergente.










