Fotografías: Gobierno del Estado
Del 30 de junio al 5 de julio, el arte será una fiesta por la visibilidad, el amor y la libertad.
LUCIANA LOERA
Zacatecas está listo para teñirse de todos los colores. Este 2025, el Festival Cultural de la Diversidad Sexual llega a su vigésima edición, consolidado como uno de los encuentros más importantes del país en materia de inclusión, expresión artística y visibilización de las disidencias sexuales.
Cine, teatro, exposiciones, narrativa oral, presentaciones editoriales y conversatorios forman parte de una programación interdisciplinaria que se desarrollará del 30 de junio al 5 de julio, con la participación de artistas, activistas y colectivos que han hecho de este espacio una celebración del derecho a ser, decir y habitar el arte desde los márgenes.
Durante la presentación oficial, encabezada por María de Jesús Muñoz Reyes, directora del Instituto Zacatecano de Cultura “Ramón López Velarde”, y Manuel Meza Montalvo, director de la Ciudadela del Arte, se reconoció la importancia del festival como un ejercicio continuo de memoria, libertad y afecto colectivo.
También participaron Marco Antonio Saucedo (Red Estatal de Festivales), la mezzosoprano y activista Sara Ortiz García (Colectivo Hij@s de la Luna), Gabriela Marcial Reyes (Cineteca Zacatecas) y el dramaturgo Iván Guardado (La Ciénega Teatro), quienes detallaron la programación y recordaron los inicios del festival, en 2006, como un gesto valiente que hoy se reafirma en su esencia.
Entre las actividades más esperadas se encuentran:
Exposiciones: 20 años de formas y colores y La Femme Fatal.
Montajes escénicos: Oda al amor inoportuno de Sor Juana, Anhelo, El Gringo y yo, Sísifo… te doy mi corazón, La danza de las sirenas, La Monstrux y Oralidades indecentes.
Ciclo de cine (del 1 al 6 de julio) en la Cineteca Zacatecas, en colaboración con el Festival Mix México. Incluye Cortos Mix, Cortos Variopinto, un homenaje al cineasta Arturo Castelán, y títulos como Voces transparentes, La causa justa, Breve historia de un breve drag, además del cortometraje invitado Sante Sante.
Dos décadas después de su primera edición, el Festival Cultural de la Diversidad Sexual se mantiene como un faro encendido en medio del prejuicio: un espacio donde el arte se convierte en resistencia, ternura radical y posibilidad de transformación social.


