Fotografías: puntos suspensivos
KAREN SALAZAR
La Fototeca Pedro Valtierra fue escenario de un homenaje entrañable y merecido para uno de los grandes referentes del fotoperiodismo en México y América Latina. Con motivo de sus 50 años de trayectoria, el fotógrafo zacatecano Pedro Valtierra presentó su más reciente obra editorial, Sin miedo a la luz, una publicación que celebra su legado visual y ético a través de más de 150 imágenes que cruzan geografías, contextos políticos y emociones profundas.
El evento fue encabezado por la directora general del Instituto Zacatecano de Cultura “Ramón López Velarde”, María de Jesús Muñoz Reyes, quien entregó a Valtierra un reconocimiento simbólico “como expresión de cariño y gratitud de esta tierra que también es suya”. En sus palabras, resaltó la generosidad del maestro al continuar formando nuevas generaciones, así como su compromiso no solo con la fotografía, sino con Zacatecas: “cada vez que usted plantea un proyecto o hace una propuesta a la Fototeca, lo hace como gestor y como artista extraordinario”.
Acompañaron la presentación un panel de voces destacadas del ámbito artístico y literario: la poeta Verónica G. Arredondo, el artista Alfonso López Monreal, el periodista y escritor Marco Antonio Flores Zavala, y el poeta Juan José Macías. El moderador fue el también fotoperiodista Adolfo Vladimir, quien celebró el valor histórico y testimonial de la publicación.
Sin miedo a la luz no es sólo un recorrido visual por cinco décadas de trabajo; es una declaración ética. Desde sus inicios en Fresnillo hasta sus coberturas de conflictos armados en Centroamérica, pasando por los movimientos sociales en la Ciudad de México, Valtierra ha mantenido una mirada crítica y profundamente humana. Sus fotografías no buscan solo informar: confrontan, conmueven, interpelan.
El libro incluye poemas de Ricardo Yáñez, cuya inclusión refuerza el carácter lírico y reflexivo del volumen. En palabras de la propia presentación, el libro “es también un libro de poemas, no solo por los textos, sino por las imágenes mismas, que capturan el instante con una potencia que lo vuelve eterno”.
Durante el acto también se recordó que hace un año fue inaugurada en Zacatecas la estancia permanente de Pedro Valtierra en la Fototeca, un espacio que fortalece la vocación del recinto y confirma su papel como casa viva de la fotografía. En este marco, se entregó a Valtierra un grabado realizado especialmente para la ocasión por el artista Guillermo Méndez, titulado, como el libro, Sin miedo a la luz.
Este acto sencillo pero profundo, como lo calificaron las y los organizadores, fue testimonio del respeto que el fotoperiodista ha sembrado y cosechado. Su obra, lejos de la vanidad, se presenta como una herramienta de resistencia, memoria y crítica. “Gracias a la mirada de artistas como Pedro Valtierra, el pasado es durable. El pasado es existir y se impone cuando todo desaparece”, se leyó al final de la jornada.
La presentación de Sin miedo a la luz fue, así, más que un homenaje: fue una ceremonia de gratitud colectiva hacia un hombre que ha sabido ver —y hacer ver— la historia a través de la luz.








