Fotografía:Cortesía
ANAI CASTILLO
Aunque no la podemos ver, la materia oscura está en todos lados… y ahora la conocemos mejor que nunca.
Un equipo internacional de astrofísicos presentó el mapa más preciso y extenso de esta misteriosa sustancia que forma nada más y nada menos que el 85 por ciento de la materia del universo.
¿La clave del logro? El poder del Telescopio Espacial James Webb.
Gracias a su impresionante capacidad óptica, el Webb permitió observar con lujo de detalle cómo la luz de galaxias muy lejanas se deforma al viajar por el espacio. Este efecto, llamado lente gravitacional, funciona como una especie de “huella digital” que delata la presencia de materia oscura, ese andamiaje invisible que mantiene unidas a las galaxias.
Los resultados, publicados en Nature Astronomy, duplican la resolución de mapas previos obtenidos con el telescopio Hubble. Y esto no es sólo un logro técnico: el nuevo cartografiado confirma que la materia oscura se comporta tal como predice el Modelo Estándar de la Cosmología; además, abre nuevas pistas para entender mejor la energía oscura y cómo ha evolucionado la expansión del universo desde sus inicios.
Sí, básicamente estamos leyendo el plano maestro del cosmos.