OTHNIEL RUIZ
Tanto en odontología como en la consulta médica general, se puede observar la cantidad de personas que acuden con el deseo de recuperar sus condiciones de salud óptimas, o cuando menos aliviar las aquejantes molestias por las que cursan durante la enfermedad, esto sin importar a dónde se dirija la población, ya sea instituciones públicas o privadas, los resultados no difieren del lugar donde se brinda la atención a la salud, siempre y cuando esta atención sea de calidad claro está.
La principal causa de problemas bucodentales que llegan a la consulta odontológica se deben al descuido y a la falta de prevención por parte de la población, es decir, que los tratamientos que más aborda un profesional odontólogo son ocasionadas por patologías como la caries y la enfermedad periodontal y, por éstas mismas, la pérdida de órganos dentarios. Lo dicho no busca señalar culpabilidad alguna, sino crear consciencia y principalmente responsabilidad, sobre todo del cuidado de la salud propia de cada individuo.
Dentro de mi experiencia laboral he observado y llegado a la conclusión de tres puntos importantes que se deben abordar tanto por parte de los profesionales como de la población general. El primer punto trata sobre la importancia de la prevención, la cual se debe llevar a cabo a lo largo de toda nuestra vida y en todos los aspectos que involucran nuestra salud; cepillo y pasta dental diario, hilo interdental y enjuague bucal y las consultas con el profesional dentista 2 veces por año, son suficientes para determinar una estrategia de prevención. La alimentación adecuada y la abstención de hábitos y sustancias nocivas se incluyen en esta parte importante para contar con una excelente salud.
En segundo término, la presencia del profesional odontólogo a partir del primer año de vida refleja el cuidado de la salud oral de los infantes, así como las consultas con los respectivos especialistas como el pediatra, la salud oral de los menores también cuenta. Lo importante de contar con un profesional de la salud bucodental desde edades tempranas condiciona en gran medida la salud y cooperación para atenderse a lo largo de la vida de cada individuo, pues más del 70% de los pacientes refiere temor a la hora de la atención bucodental. Al contar con la prevención y la atención temprana, estoy seguro que esta cifra podría disminuir con el paso del tiempo.
El tercer punto y no menos importante consiste en las afectaciones que no son propias de un descuido que ocasiona enfermedad, sino que pertenecen a circunstancias ajenas a lo mencionado anteriormente. Desde problemas genéticos, enfermedades del crecimiento y desarrollo, traumatismos por accidentes y hasta padecimientos de etiología poco frecuente, son parte importante de la consulta odontológica. Algunos ejemplos de este punto pueden ser el labio paladar hendido, presencia de dientes supernumerarios, crecimiento mandibular mínimo o excedente, exostosis y lesiones pre cancerígenas son afecciones que requieren de la presencia de un profesional odontólogo para lograr una salud de calidad íntegra para la persona.
La salud es lo mas valioso que se nos puede otorgar, pero no tiene precio por eso no puede comprarse, más bien es la responsabilidad de nuestros actos y decisiones. Ante una enfermedad todos tenemos el derecho de buscar curarnos, pero hay que entender que la curación es una posibilidad y no algo que por obligación pasará.