CAROLINA DÍAZ
Cuando una persona fuma, no sólo daña sus propios pulmones. El humo del cigarro también se dispersa en el aire y afecta a quienes la rodean. A eso se le llama tabaquismo pasivo o exposición al humo de segunda mano, y es una de las principales causas de enfermedades prevenibles en el mundo.
¿Qué es el tabaquismo pasivo?
El tabaquismo pasivo ocurre cuando una persona no fumadora inhala el humo que emite el cigarro encendido (humo lateral) y el que exhala el fumador (humo principal). Este humo contiene más de 7,000 sustancias químicas, de las cuales al menos 250 son tóxicas y unas 70 pueden causar cáncer, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).
¿Por qué es tan peligroso?
A diferencia de lo que muchos piensan, no hay un nivel “seguro” de exposición al humo del tabaco. Incluso pequeñas cantidades pueden causar daño. Los niños, las embarazadas y los adultos mayores son especialmente vulnerables.
Algunos efectos comprobados del tabaquismo pasivo incluyen:
• En niños: mayor riesgo de bronquitis, neumonía, asma, otitis y muerte súbita del lactante.
• En adultos: aumento de enfermedades respiratorias, accidentes cerebrovasculares y hasta un 30% más de riesgo de padecer cáncer de pulmón o enfermedad coronaria, aunque nunca hayan fumado.
• En embarazadas: el humo puede afectar el crecimiento del bebé, aumentar el riesgo de parto prematuro y bajo peso al nacer.
Un problema global
De acuerdo con la OMS, más de 1.3 millones de personas mueren cada año en el mundo por exposición al humo ajeno. Esto significa que, por cada ocho muertes relacionadas con el tabaco, una corresponde a una víctima del tabaquismo pasivo.
En México, el Instituto Nacional de Salud Pública estima que alrededor del 15% de las muertes atribuibles al tabaco ocurren en personas no fumadoras.
Espacios libres de humo:
Las leyes de espacios 100% libres de humo no sólo protegen la salud pública, sino que también reducen el consumo de tabaco. Está demostrado que los ambientes libres de humo:
• Disminuyen los ingresos hospitalarios por enfermedades respiratorias.
• Reducen el número de cigarrillos fumados al día.
• Ayudan a prevenir que los jóvenes inicien el hábito.
En México, la Ley General para el Control del Tabaco (reformada en 2023) prohíbe fumar en cualquier espacio público cerrado, restaurantes, parques, playas y áreas de convivencia infantil.
¿Qué puedes hacer?
• No permitas que se fume dentro de tu casa o auto, aunque sea “solo una vez”.
• Busca espacios y restaurantes con políticas libres de humo.
• Si eres fumador, procura hacerlo lejos de otras personas, especialmente de niños y embarazadas.
• Apoya las campañas de prevención y los programas de cesación del tabaco.
El tabaquismo pasivo no es una molestia menor, sino una amenaza silenciosa que enferma y mata a millones de personas inocentes cada año. Respirar aire limpio es un derecho, y protegerlo es responsabilidad de todos.