CAROLINA DÍAZ
En el panorama actual de la salud ocupacional, la conversación está evolucionando rápidamente, pasando de enfocarse únicamente en los riesgos físicos a reconocer la profunda importancia de los riesgos psicosociales. Estos riesgos, inherentes a la organización, el diseño y la gestión del trabajo, tienen un impacto directo en la salud física y mental de los colaboradores (relevante dejar de utilizar el término “empleado”, pues independientemente de la jerarquía laboral la persona colabora con la estructura organizacional), además, tiene un efecto en la productividad y sostenibilidad de las empresas (públicas y privadas). No hablamos sólo de «un poco de estrés»; se trata de factores que pueden derivar en trastornos de ansiedad, depresión, y el ya reconocido por diversos sistemas sanitarios: el síndrome de Burnout (síndrome de quemarse por el trabajo o agotamiento profesional).
La Raíz del Problema: Factores Psicosociales
Los principales factores de riesgo psicosocial suelen estar relacionados con:
• Cargas de trabajo excesivas o, por el contrario, muy escasas (subutilización de habilidades: lo que genera disminución del autoestima laboral).
• Falta de control sobre la propia actividad.
• Jornadas laborales extenuantes o turnos rotativos que afectan el ciclo de sueño.
• Deficiente apoyo social y malas relaciones interpersonales.
• Violencia laboral (acoso, hostigamiento o malos tratos).
Cuando estos factores se mantienen en el tiempo, se convierten en peligros que disminuyen el bienestar.
Normativa en México: NOM-035-STPS-2018
En México, la prevención de estos riesgos ha adquirido un carácter obligatorio gracias a la Norma Oficial Mexicana NOM-035-STPS-2018, que entró en vigor en su totalidad en 2020. Esta norma no es solo una recomendación; es un mandato legal para todos los centros de trabajo.
¿Qué Exige la NOM-035?
La norma se centra en dos objetivos fundamentales:
1. Identificar y Analizar los Riesgos Psicosociales: Las empresas están obligadas a realizar encuestas y evaluaciones periódicas (al menos cada dos años en centros con más de 50 trabajadores) para medir cómo los factores psicosociales están afectando a su personal.
2. Establecer Acciones de Prevención y Control: No basta con identificar. La norma exige implementar medidas para modificar y prevenir los riesgos. Esto incluye:
• Políticas de prevención: Crear una política de prevención de riesgos psicosociales que contemple la promoción de un entorno organizacional favorable y la prevención de la violencia laboral.
• Mecanismos de queja y denuncia: Establecer procedimientos para recibir quejas y actuar ante casos de violencia.
• Intervención específica: Capacitar a los mandos medios, ajustar la distribución de tareas para evitar sobrecargas y ofrecer apoyo psicológico.
Nota Clave: La NOM-035 no busca la eliminación total del estrés (cierto nivel de exigencia es inherente al trabajo), sino la prevención de que los factores psicosociales se conviertan en un riesgo para la salud del trabajador y un obstáculo para el buen funcionamiento de la organización.
¿Cómo generar un entorno laboral saludable?
La prevención eficaz requiere un enfoque integral y el compromiso de la alta dirección. Como experto, sugiero tres áreas de acción clave:
1. Optimización Organizacional:
• Flexibilidad y Autonomía: Siempre que sea posible, otorgar a los trabajadores control sobre el cómo y cuándo realizan sus tareas.
• Claridad de Rol: Asegurar que cada colaborador entienda sus responsabilidades y los objetivos de su puesto.
2. Liderazgo Positivo:
• Capacitación de Jefes: Los líderes deben ser entrenados para gestionar el desempeño de manera constructiva, proveer apoyo social, y reconocer el buen trabajo. El liderazgo es el principal modulador del clima laboral.
3. Monitoreo y Seguimiento:
• Evaluación Continua: Utilizar las herramientas de la NOM-035 no como un mero trámite, sino como un diagnóstico estratégico para la mejora continua. Evaluar el impacto de las medidas implementadas.
Invertir en la salud psicosocial no es un gasto, es una inversión estratégica. Un trabajador con bienestar es un trabajador más productivo, más comprometido y menos propenso a ausentarse. Al adoptar la NOM-035 con convicción, las empresas no solo cumplen con la ley, sino que construyen un futuro laboral más humano y eficiente.