OTHNIEL RUIZ
En nuestra sociedad, una de las principales maneras de mostrar afecto por los seres queridos es a través de los besos, ya sean besos de boca a boca o presentados en cualquier otra parte del rostro y cuerpo, es la forma en cómo nos relacionamos con quienes nos importan. Ya sea con la pareja, padres e hijos, abuelos y nietos, los besos pueden representar una forma de contagio de enfermedades que se transmiten principalmente por la saliva, ya que en ésta tenemos miles de microorganismos tanto buenos como malos.
La propia definición de la caries señala que es “una enfermedad contagiosa”, ya que en la saliva se encuentran presentes bacterias que propician la formación de la caries; así mismo, sucede con bacterias presentes en la enfermedad periodontal, en sus diversas etapas. Estos son los problemas con mayor frecuencia en la población general; sin embargo, existen otras afecciones que se transmiten a través del contacto de los labios de la persona enferma a otra.
El VPH o Virus del Papiloma Humano, es una enfermedad que puede ser muy contagiosa a través del contacto de los labios con cualquier otra parte del cuerpo. Existe un caso (y tal vez no sea el único) donde un niño menor de 5 años desafortunadamente perdió un ojo debido a un contagio por este tipo de virus, la razón fue un beso de una persona mayor. Ésta, como otras enfermedades, no causa sintomatología, mediante la cual las personas se podrían enterar de su padecer, sólo se puede evaluar por medio de señales que muy pocos se dan cuenta, como las pequeñas verrugas.
El virus Herpes es otra infección que suele ser bastante fácil de transmitir de persona a persona, incluso si no hay contacto y solamente con hablar cerca de una persona infectada, tal como sucede con las enfermedades respiratorias como el Covid, la Influenza o la Gripe Común. También es muy usual el contagio de esta enfermedad por compartir utensilios y alimentos. Esta enfermedad produce ulceraciones que, cuando están presentes y supurantes, es cuando mas fácil se contagia.
Las enfermedades de transmisión sexual también pueden considerarse dentro de este tipo de contagios de boca a boca, aunque no todas son propensas a ser pasadas de una persona a otra por este medio. Tuberculosis, mononucleosis, candidiasis, enfermedad de los pies, mano y boca, sarampión, hepatitis B, varicela, etc., son enfermedades que presentan un alto riesgo de contagio, ya sea por los besos, compartir objetos de uso personal y hasta la cercanía con una persona enferma.
Debido a tantas afecciones presentes hoy en día en la población, los profesionales odontólogos presentamos un alto riesgo de exposición a dichas enfermedades, por ello los extremados cuidados para evitar la contaminación cruzada, de paciente a profesional o de paciente a paciente. Es importante que al acudir a un profesional de la salud estomatológica, lo desechable sea utilizado únicamente con un solo paciente, así como el instrumental sea estéril y haya pasado por su debido proceso de desinfección.
Las citas rutinarias tanto al médico como al profesional estomatólogo son claves para prevenir y diagnosticar a tiempo cualquier padecimiento que nos afecte y pueda afectar a nuestros seres queridos, pues cuidarnos a nosotros mismos es cuidar de ellos también.