Fotografías: Cortesía
Mi nombre es Sara Andrade. Ahorita yo me dedico a ser Godina, pero sobre todo a escribir. ¿Cuáles son mis hobbies? Escribir. Escribir en horario laboral, escribir en horario no laboral. Pues sí, creo que mi tipo de escritura es: toda oportunidad y todo texto forma parte del oficio de ser escritora para mí. Entonces, todo siempre es un ejercicio, todo siempre es una oportunidad para crear. Entonces a eso me dedico: soy escritora en todo momento.
EL MECHERO: Tienes varios libros, pero se acaba de presentar tu nuevo libro, Elogio de la escalera. ¿Cuál es el tema de este libro?
SARA ANDRADE: Elogio de la escalera forma parte de una colección de elogios que sacaron en Taberna Libraria Editores, en la que precisamente la temática es eso: es elogiar o deselogiar un tópico referente a la literatura, a la filosofía, a la historia, a temas humanísticos. Decía el profesor Alejandro García que ellos querían crear un texto así como muy renacentista sobre la utopía, del elogio.
Entonces, yo, pensando en qué me gustaría elogiar y retomando lo de mis obsesiones en este momento, dije: tiene que ser algo de la ciudad de Zacatecas y en cómo, de todas las estructuras arquitectónicas que pueden representar a Zacatecas, siempre pienso en la escalera. Es un libro, pero más bien es como un ensayo, y es un ensayo creativo sobre cómo yo a lo mejor simbolizo a Zacatecas a través del trayecto de subir y bajar, y los conceptos que puede haber alrededor de subir y bajar; el espacio de la escalera como un espacio simbólico y Zacatecas como un espacio de creación literaria.

EL MECHERO: ¿Crees que en ti hay una diferencia, de la escritura mexicana, al ser de Zacatecas y justo, por ejemplo, esta obsesión que tienes de Zacatecas y la escalera? ¿De dónde crees que surge esta cosa tan peculiar tuya de estar tan obsesionada con la ciudad?
SARA ANDRADE: Estaba leyendo una de mis entradas de mi WordPress, que también es otro espacio en el que escribo, y decía que a lo mejor tenía que ver con el hecho de que por situaciones en mi vida, sobre todo enfermedades, en las que he tenido que estar postrada, lo único que a veces me quedaba para ver era el paisaje. Yo decidía entronizarme en algo que sabía que no iba a cambiar y como que me explicaba: si yo estoy dentro de la ciudad y la ciudad está dentro de mí, podemos estar las dos fusionadas; yo pensando en Zacatecas como mujer también, como algo que sale de mí, como una representación de mí, y yo también como una representación de la ciudad.
Entonces siento que es muy popular escribir en Zacatecas porque hay esta idea de que hay que salir: si estás tú en la periferia, tienes que llegar al centro, o si estás dentro del ambiente de la literatura mexicana, tienes que hacerte universal. Entonces siento que apostarle a los zacatecanos es empezar a recrear a Zacatecas, porque casi no hay nada sobre Zacatecas, o tú como autor zacatecano, hablando específicamente de la literatura. Entonces, para mí, escribir en general es escribir de Zacatecas, desde Zacatecas, y de mis ficciones personales nunca me he imaginado de otra manera. Entonces, si yo soy Zacatecas y es mi obsesión, obviamente ahí va a salir a la hora de escribir.

EL MECHERO: ¿Crees que cambió para ti la forma en que ves a Zacatecas entre antes de escribir Elogio de la escalera y después?
SARA ANDRADE: No, más bien siento que es como la consolidación de ideas que yo ya tenía, sobre todo en esta cuestión del borde, que es un apartado que tengo en el libro en el que me preguntaba: a veces siento que la ciudad es un gran adentro. Estás adentro de tu casa, pero sales a la ciudad y es como si fuera tu casa de afuera. Y sobre todo, por ejemplo, en esta onda del centro de Zacatecas, que es patrimonio de la humanidad, y cuáles realmente son sus límites; dónde no es patrimonio, dónde no es ciudad, dónde ya es cerro, dónde tu casa ya no es tu casa, dónde el parque ya no es parque… Todas esas ideas que yo tenía a la hora de salir a caminar por Zacatecas se consolidaron a la hora de escribir Elogio de la escalera, y como esta idea también, pues sí, a lo mejor como muy renacentista, casi medieval, de que el mundo es un libro, pero como que en el caso renacentista, el mundo entonces eres tú: tú estás como en el centro, en el lugar de Dios, por ejemplo. Entonces creo que es un resumen muy apretado, muy conciso de lo que llevo pensando y escribiendo sobre Zacatecas.
EL MECHERO: Hay una diferencia, obviamente hasta estilística y de género, con tu primer libro Orquídea de supermercado. Pero tú como escritora, ¿qué diferencia encuentras entre escribir Orquídea y escribir ahora El elogio de la escalera?
SARA ANDRADE: Siento que Orquídea de supermercado fue como animarme a escribir realmente y a que lo leyera alguien. Entonces lo siento, a veces lo leo y encuentro cosas muy bonitas, pero lo siento como hasta temeroso, sobre todo hablando de eso: escribir sobre Zacatecas. Todas las historias son en Zacatecas, pero nunca lo menciono, porque en ese momento me daba pena o más bien tenía la idea de que no, si es literatura universal, que esta ciudad sea universal. Pero ahora pienso que debería haberla localizado más. Entonces yo, como que ahora en Elogio de la escalera, ya me siento más confiada, sobre todo con las estructuras sintácticas y en que hay una idea central que voy a desarrollar. Pero a través de un recorrido, que es como en un cuento: ese es el punto. Hay una idea central en un cuento y tienes que desarrollarla a través de la estructura del cuento; en el ensayo yo encontraba que podía irme por las ramas, que es muy diferente a lo del cuento: tiene que ser muy conciso, abrirlo, subirlo y cerrarlo, pero en el ensayo te puedes ir por todos lados. Entonces estaba pensando y me siento muy cómoda escribiendo ensayos; me siento más cómoda a la hora de debrayar.

EL MECHERO: ¿Cómo llegas a la escritura ya como una cuestión profesional? Sabemos que escribes desde siempre, prácticamente, pero ¿cómo llegas a esta idea de escribir profesionalmente?
SARA ANDRADE: Supongo que tiene que ver mucho con esta aspiración de ver el objeto, el libro, como que yo también he llegado a la conclusión de que el tipo de escritora que soy es o no es sin el libro. Antes me costaba mucho apropiarme de la escritura sin el medio tradicional de publicación. Ahora, escribo en internet, me autopublico y publico aunque nadie lea, o publico sólo para leerme a mí misma. Me doy cuenta de que la profesionalización tiene que ver con tu disciplina como escritora: tiene que ver con el hecho de que estés escribiendo. Entonces, obviamente es muy emocionante ver plasmadas tus palabras en el objeto del libro, pero siento que ya no le doy mucha importancia. Aunque tampoco quiero demeritar el asunto de ser leído; creo que hay mucha validez en escribir para ser leído y en publicar.
EL MECHERO: ¿Crees que van a pasar varios años para ver otra vez formalmente un libro, o va a ser menos tiempo la espera?
SARA ANDRADE: No, de hecho estoy escribiendo… Bueno, ya tenía un cuento muy largo que quería que fuera muy corto y no pudo; no se quedó corto. Entonces dije: bueno, lo voy a hacer novela, supongo. Me di cuenta de que la noveleta, la cuentola, son 40 mil palabras, y mi cuento tenía 26 mil. Entonces dije: bueno, lo doblo, hago ese libro, y de hecho se lo presenté a la gente de Taberna Libraria para publicarlo. Por razones de vida, de mi propia salud, mucho tiempo preferí estar sana a escribir ya en forma. Pero luego, después de haber pasado dos o tres años escribiendo fanfic todo el día o escribiendo para La Manícula (en puntos suspensivos) o para WordPress o cualquier cosa que quisiera escribir, ya siento que tengo estamina de escritora y confianza de que me van a leer, aunque sean estupideces que pienso que sólo yo tengo interés en leer. Entonces, ya ahorita tengo la aspiración de publicar más seguido y buscar vías para la publicación, y de no dejar de escribir.

EL MECHERO: Cuéntanos sobre la ilustración de tu portada. Nos decías que pertenece a una colección, los Elogios de Taberna, pero tu portada es muy especial porque fue hecha totalmente para ella.
SARA ANDRADE: Sí, era mi gran preocupación, porque normalmente las portadas de los elogios son imágenes de acceso público, de las que cualquiera puede disponer. Yo quería algo muy particular de Zacatecas. Ya había platicado con David Hernández o “Dagos” de que quería hacer una portada para un libro mío, entonces me acerqué a él y le pregunté si quería hacerla para éste en particular.
Él tiene unos dibujitos que son como La Bufa; yo quería que me diera uno de esos para no hacer un dibujo extra, pero él, súper animado, dijo: “No, voy a hacer un dibujo nuevo”. Estuvo muy caótico, porque pensé que tendría una o dos semanas para hacerlo, pero en la editorial me dijeron que si preguntaba el viernes, podría tenerlo para el lunes. Literalmente tuvo dos o tres días para hacerlo, pero siento que, porque le pasé el ensayo, capturó muy bien la idea: Sara y la ciudad. La portada muestra a una mujer posicionada en La Bufa y Zacatecas visto desde la Plaza Bicentenario y la escalera. Me pareció muy bonito y abrió puertas para que la editorial empezara a hacer portadas de ilustraciones específicamente para los libros. Fue una colaboración muy bonita; la letra está condensada en súper corto y refleja realmente de qué trata el libro.

EL MECHERO: ¿Algo que quieras hablar del elogio en general, de la colección de tu libro o de tus próximos proyectos?
SARA ANDRADE: Por ejemplo, ahorita tengo la idea de escribir sobre Zacatecas desde un punto de vista gótico, que de hecho menciono en Elogio de la escalera, sobre el acercamiento hauntológico a tu propia vida. Los espectros siempre son muy personales, supongo. Entonces quiero explorar cómo se puede reconstruir o resignificar Zacatecas desde un punto de vista gótico. Siento que Zacatecas es muy gótico en sentido formal: está entre espacios, es liminal, detenido en el tiempo, causa ansiedad y hasta se ve espectral desde las calles o fotografías.
Siento que Elogio de la escalera es un buen puente hacia futuros proyectos y una colaboración muy bonita con los otros participantes de la colección, porque son perspectivas personales que celebran algo. Eso me parece muy importante: celebrar ciertos tópicos desde estilos particulares. Están muy chidos, cómprenlos: Galería Godiva, 150 pesos tapa blanda, 250 tapa dura.
EL MECHERO: ¿Le vas a apostar a la ficción? ¿Autobiográfico? ¿Seguirás en el ensayo?
SARA ANDRADE: A todo. Sí, quiero sacar esa novela larga, pensando en algo tipo dark gótico, gótico moderno, liminal. Me gusta mucho escribir no ficción o ensayo creativo; creo que me sale muy bien. Entonces, lo que salga, lo que se publique primero, va a salir primero.
EL MECHERO: ¿Dónde pueden contactarte?
SARA ANDRADE: Donde estoy más activa es en Instagram: @saraentrecerros, y también en mi WordPress: saraentrecerros.wordpress.com. Ahí publico intereses, obsesiones y de repente cuentos y ficción, sobre todo debrayes, las obsesiones del momento. Ahora estoy escribiendo sobre leer novelas chinas de cultivación.
EL MECHERO: ¿Algo que le quieras decir al público de El Mechero?
SARA ANDRADE: Que le sigan apostando a los creadores y escritores, sobre todo zacatecanos. Ese ha sido mi interés: ¿qué dicen los zacatecanos sobre los zacatecanos? Es un tema que obsesiona o repudia a muchos, pero es importante que en El Mechero estén representadas distintas perspectivas sobre qué es ser escritor y qué es ser escritor en Zacatecas.
