KAREN ARANTXA PADILLA MEDINA
El dios Pan es considerado hijo de Hermes, y su madre, dependiendo de la versión, podría ser la ninfa Énoe, o la cabra Amaltea; o Penélope (la esposa de Odiseo) a la que visitó en forma de carnero. Por ello, se dice que era tan feo cuando nació (con cola, cuernos, barba y patas de cabra), que su madre huyó y por eso Hermes se lo llevó al Olimpo para divertir a los demás dioses. Otra versión menciona que fue concebida por todos los pretendientes de Penélope ya que «Pan» significa «Todo».
La flauta de Pan es un instrumento musical compuesto por varios tubos de caña de tamaños desiguales que van amarrados entre sí, y suele estar relacionado a escenas bucólicas. Esta flauta es un atributo del dios Pan como bien dice su nombre ya que él mismo la construyó en la Arcadia. Una de las historias de este mito nos narra el origen de este instrumento que ha sido tema pictórico desde la Antigüedad en murales romanos. Es un dios que al ser mitad cabra y mitad humano, es de naturaleza lujuriosa por lo que suele reflejarse en las imágenes en las que se representa.

Fig. 1. Detalle de pintura al fresco del dios Pan, circa s. I a. C. Pompeya.
Pan suele perseguir ninfas en los campos de la Arcadia, a una de ellas, llamada Syrinx para algunos, y Siringa para otros, paseaba con sus hermanas cuando Pan se enamoró de ella y la persiguió del monte Liceo hasta llegar al río Ladón. Una vez ahí las ninfas del río le ayudaron a transformarse en caña para poder pasar desapercibida. Cuando Pan llegó al lugar sólo escuchó el sonido del viento pasando por entre el cañaveral. En la escena que representa el pintor francés François Boucher, Pan descubre detrás de las cañas a Syrinx y a las ninfas que la intentan cubrir justo en el momento antes de ser metamorfoseada a lado del río mientras unos amorcillos salen despavoridos por el pánico.

Fig. 2. Boucher, François (1760 – 1765), Pan y Siringa, Museo Nacional del Prado.
Posteriormente, el mito cuenta que cuando Pan no encontró a su amada, y tras haber escuchado el viento pasar por las cañas, la melancolía lo llevó a cortar algunas cañas de distintos tamaños, entre las cuales estaba Syrinx, y con los trozos de éstas, hizo una flauta amarrándolas juntas. A esta flauta el dios Pan sopló y le dio nueva vida a través “de su aliento y mano” como menciona Covarrubias en su emblema 36 en cuya pictura se aprecia entre el cañaveral la flauta:

Fig. 3. Covarrubias Orozco, Sebastián (1610), “Vocem mihi fatarelinquun” Emblemas morales, BNE.
La flauta de Pan o Siringa es un instrumento que recuerda a las escenas bucólicas por la calidez de su sonido y porque ha sido representada en ambientes pastoriles. El mito de Syrinx ha sido representado en diferentes soportes como en el mural de Pompeya donde aparece Pan tocando la flauta, en pintura al óleo en la obra conservada en el Museo del Prado, en papel en el libro de emblemas de Covarrubias y en la música del compositor francés Claude Debussy quien escribió una obra para flauta sola con esta temática. Como suele pasar con las profecías, entre más se intenta alejar del destino más se acerca a él. La ninfa al querer deshacerse de Pan al final quedó hecha para estar con él, es decir que Syrinx ahora como Siringa pasó el resto de su vida siendo tocada por Pan.