KAREN ARANTXA PADILLA MEDINA
La mayoría de quienes han ido a curiosear más allá de la nave principal de una iglesia han podido ver tesoros artísticos, quizás obras pictóricas o escultóricas, o incluso objetos dejados por los fieles en prenda de la ayuda que les brindó algún santo, la virgen o el mismo Jesús. Uno de estos tipos de objetos son los exvotos, que son precisamente ofrendas de los devotos, ofrecidas a una divinidad, en agradecimiento por los favores recibidos o en cumplimiento de promesas. Este fenómeno ha sido especialmente prominente en el contexto de la iglesia católica. Los exvotos (del latín: de promesa o por promesa) al parecer tienen su origen en la antigua Mesopotamia, pero posteriormente el cristianismo los adaptó a su dogma.
Los ex votos suelen contener una imagen y un texto que describen el acontecimiento por el cual se está agradecido. Estos objetos pueden variar en forma y material, desde simples placas de metal con inscripciones o hasta elaboradas esculturas. Técnicamente la mayor parte de los exvotos adolecen de calidad artística (perspectiva, proporción, etc.), pero el contenido del mensaje se desborda en policromía, originalidad y contundencia en la fe, y en cuanto al carácter, depende de lo sucedido, si se es solemne u otras veces, simpático. La iconografía de los exvotos es variada; sin embargo, cuentan con una estructura casi invariable: representación del santo intercesor, elementos que aluden a la historia del milagro o bien la escena precisa del acontecimiento y el texto que describe la situación. Esta visualización icono-textual tiene la influencia emblemática del arte barroco en una versión popular.
En México esta tradición de exvotos se suele conocer por la gente como “retablitos” y es una de las maneras más genuinas de la devoción popular. Los relatos que expresan estas obras demuestran un beneficio al que no es posible acceder por medios naturales, además de funcionar como testimonio personal, tienen indirectamente una función educativa hacia la comunidad sobre la fe y los milagros, porque quien narra es el propio pueblo creyente, pues el beneficiario del milagro, al ser un hombre terrenal, muestra su propia interpretación de la protección divina, aunque ésta contradiga con lo que se predica en la misa, ya que se ven favorecidos ladrones o infieles, por lo que las salvaciones están al alcance de todos, lo que permite a los fieles conectar su experiencia personal con el relato sagrado. Los exvotos constituyen la intercesión entre lo divino y lo pagano.
Hoy en día se continúa la tradición de realizar exvotos, pero con temáticas menos ceremoniosas, aunque mantienen la función de mecanismo de cohesión comunitaria, donde los relatos de los milagros son compartidos y fortalecen la identidad colectiva desde otras perspectivas, valores culturales y devoción, por lo que le dan un nuevo horizonte a este género pictórico-textual, tanto en un sentido espiritual como en el de la esfera del arte popular ya que el actualizar las formas de expresión es mantenerlas vivas.
Referencias
Calvo, T. (1997). “Milagros, Milagreros y retablos: Introducción al estudio de los exvotos del occidente de México”. In Los exvotos del occidente de México (1‑). Centro de estudios mexicanos y centroamericanos. https://doi.org/10.4000/books.cemca.411
Moreno, Tere (2023). “INAH restaura 23mil ex votos en Plateros”. Cultura en Líder empresarial. https://www.liderempresarial.com/el-inah-restaura-23-mil-exvotos-en-plateros/
Fotografía tomada de Tere Moreno. Líder empresarial.
Fotografía tomada de Tomás Calvo. Book Open Edition.

Imagen tomada de Miguel Hernández (2023). Exvotos, retablos y milagritos en Facebook.