Fotografías: Cortesía
Soy Joselo G. Ramos, soy narrador y, a veces, escribo ensayo. Soy originario de Rancho Nuevo, Zacatecas.
EL MECHERO: ¿Podrías compartirnos qué libros tienes publicados?
JOSELO G. RAMOS: En 2017, si no me equivoco, publiqué con la colección “Hijos de Alicia” en Rey Chanate mi primer libro, que era Más inquietante, junto con otros escritores del taller Alicia, que son Ezequiel Carlos Campos, Alberto Avendaño, Eduardo Rocha y Karen Salazar. También publiqué en 2020, en Taberna Libraria Editores, Mal viento, y son los únicos libros que tengo en el momento. Espero que en 2026 tenga mi tercer libro, que es Invítame a tu fiesta, Mefisto.
EL MECHERO: ¿A raíz de qué viene la publicación de este nuevo libro?
JOSELO G. RAMOS: Bueno, hace unos tres días me informaron que fui el ganador del Premio Nacional de Literatura Fantástica de la Universidad de Sonora en la categoría de Cuento de Terror. Así que parte del premio es la publicación de este libro en la editorial de la Universidad de Sonora. Espero que el próximo año esté publicado.
EL MECHERO: Háblanos un poco de este libro. ¿Qué influencias tienes? ¿Cómo está compuesto el libro? ¿Cuántos cuentos son? Si se puede, también hablar un poco de la estructura o de la temática del libro.
JOSELO G. RAMOS: Parte de las grandes influencias, que son bien extrañas, que formaron este libro, están compuestas por Marcel Proust, por el Ulises de James Joyce y por Carlos Velázquez con su libro El menonita zen; obviamente también por el Fausto de Goethe.
El libro lo estuve trabajando desde octubre, exactamente desde octubre de 2024, y surge porque a mí me gusta mucho escuchar estas historias, estos relatos de terror y de horror, sobre todo los que se publican en programas de radio, estos programas de radio estilo La Mano Peluda, que hicieron muy famoso a Juan Ramón Sáenz, o incluso Rueda a la medianoche, que es un programa que pasaban —o pasan todavía— en alguna radiodifusora de Aguascalientes.
Me gusta mucho escuchar ese tipo de historias. Entonces, el año pasado, 2024, estuve trabajando en una novela que no tenía que ver con el terror, una novela de corte realista latinoamericano, y, por tratar de darme un descanso de la novela, dije: voy a tratar de escribir un cuento de lo que sea. Y justo en octubre, por estas épocas de Día de Muertos o de Halloween, cuando se platican estas historias otoñales, se me ocurrió escribir algo de terror inspirado en esos relatos que se cuentan en la radio.
Comencé justo con ese afán, con la finalidad de tratar de emular cómo contaría alguien que llama a la radio. Comúnmente comienzan con: “pues a mí se me apareció alguien, o una niña, o vi esto, o vi aquello”, y yo traté de darle un poco más de trasfondo literario. Pensé: “ok, yo lo puedo escuchar y entiendo el contexto de quien está narrando la historia, pero ¿cómo lo escribiría yo?, ¿cómo estaría esto en un cuento?”. Y fue cuando comencé con el primer relato, que se llama “El hombre sin piernas”.
“El hombre sin piernas” es básicamente un texto sobre una madre soltera que tiene una niña menor de edad, y la niña le dice que en su habitación había un hombre sin piernas, que llegó un hombre sin piernas a hablar con ella. Y es donde yo creo que comienza el terror: lo previo al horror.
El segundo cuento se llama “Julieta, la exorcizada”, fue el segundo que escribí, más o menos lo empecé en febrero de 2025 y en mayo lo terminé. En mayo escribí el último relato, que es “Invítame a tu fiesta, Mefisto”, y es el cuento que cierra este libro. En total son tres cuentos de aproximadamente 25 o 30 páginas cada uno, y todos hablan del terror en México, pero a partir de situaciones cotidianas.
El primer cuento habla de una madre soltera; el segundo, de un sujeto que se topa con el amor de su época universitaria, pero lo último que supo de ella fue que había sido exorcizada. El tercer cuento, “Invítame a tu fiesta, Mefisto”, trata sobre dos chicas universitarias. Está ambientado en los años 90 y principios de los 2000, y habla de dos jóvenes que hacen un camino para adentrarse en la brujería, pero sobre todo para buscar a un demonio, en este caso, Mefisto.
EL MECHERO: ¿Cuál sería tu definición propia de lo que es el terror en la literatura o del terror en general, como experiencia humana?
JOSELO G. RAMOS: Para mí, el terror —y es algo que tengo bien planteado en este proyecto, en este libro— fue lo previo, es decir, lo previo al horror, aquello que no se ve.
Por ejemplo, el terror puede suceder cuando yo escucho un ruido en mi casa y no sé realmente de dónde proviene ni qué lo hace. Para mí el terror es lo desconocido: todos tememos a lo desconocido. En la línea de este libro, Invítame a tu fiesta, Mefisto, se tocan cosas que parecen exactas, como poltergeist, fantasmas, exorcismos o brujería, pero nunca permito que se vean del todo, sino que en ocasiones se sugiere. Para mí el terror es lo que no podemos ver y que nos causa inquietud de cierta manera.
EL MECHERO: Ah, esto que mencionas de lo que no podemos ver me recuerda un poco a tu primer libro, Más inquietante. Hago la relación porque esto que no podemos ver u observar, que es lo que detona la experiencia del terror, se podría decir que es lo que nos inquieta también y lo que nos obliga, por la adrenalina, a llevarnos hasta la experiencia del terror. ¿Podríamos decir que el terror es una experiencia humana que se desarrolla a través de la curiosidad también? ¿O cómo interpretas esto que te digo? ¿Cómo crees que funciona la psique humana para detonar el terror? Esa es la pregunta a la que quiero llegar.
JOSELO G. RAMOS: Sí, bueno, para empezar, la experiencia humana, como tú lo mencionas, es la que hace el terror, y lo hace en la manera en que nosotros somos ignorantes en el alcance de lo que comprendemos y entendemos. Ahorita que mencionabas Más inquietante, que fue mi primer libro, yo trataba de hablar de estas inquietudes, pero enganchándome más a situaciones paranormales.
Por ejemplo, recuerdo el primer cuento, que se llamaba “La serpiente en el cine”: hablaba de una madre que termina, por accidente, asfixiando a su hijo, a su bebé, pero le causaba terror algo, una presencia que estaba atrás de ella. Entonces, la inquietud puede tornarse como algo terrorífico también, pero esa inquietud es totalmente personal; es decir, uno mismo es quien crea los escenarios para sentir lo terrorífico. Uno es quien crea el terror. Uno mismo y su psicología interna son las que crean estas situaciones.
EL MECHERO: Entonces, escuchando esto, me gustaría saber cómo crees tú que lo que escribes —tu literatura, tus cuentos— envuelven al lector en esta situación del terror. ¿Crees tú que el detonante viene desde la mera experiencia de leer una narración y la ambientación, o crees que hay detonantes también, como alguna imagen dentro de la misma narración, que detone la experiencia terrorífica en el lector?
JOSELO G. RAMOS: Sí, las imágenes sí son importantes, pero las imágenes nunca van a ser efectivas, creo yo, si no se narra de la manera correcta.
Entonces, lo primordial es cómo cuentas lo que quieres contar para poder lograr esa imagen. Casi todos mis narradores en este libro son en primera persona, son narradores testigos. Trato de cargarles la voz a ellos, a los personajes, para que se encarguen de crear el ambiente de una forma un poquito más natural, y así las imágenes sean efectivas en tanto ellos van creando su propia atmósfera. Quiero decir que no hay imagen buena o efectiva si la narración no es la adecuada.
EL MECHERO: Para finalizar, dos cosas: ¿en dónde vamos a poder encontrar tu próximo libro? ¿En qué editorial?
JOSELO G. RAMOS: Bueno, cuando salga, el editor Iván Ballesteros me mencionó que aproximadamente en abril de 2026 ya va a estar publicándose o ya va a estar publicado. Entonces, lo vamos a poder encontrar en la página web de la Universidad de Sonora o Unison. Yo también voy a tener algunos ejemplares; espero pronto, el próximo año, organizar algunas presentaciones aquí en Zacatecas, tener ese libro en presentaciones en Zacatecas y encontrarlo, obviamente, en la página del fondo editorial de la Universidad de Sonora.
EL MECHERO: ¿Algo que quieras agregar para los amigos de El Mechero?
JOSELO G. RAMOS: Bueno, pues primero que nada, agradecerles. Y les recomiendo mucho que lean a Marcel Proust, que, aunque no lo crean, fue una gran influencia para mí. Sé que no tiene nada que ver con el horror, pero su prosa me nutrió mucho para escribirlo. Así que léanlo. Eso es todo.









