JESÚS DE LA GARZA
En 1975, de la mano del Premio Nacional de Poesía (Hoy Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes), la tradición poética de nuestro país recibió una de sus más grandes joyas vanguardistas, un (ejemplo) salto de gato pinto, del escritor zacatecano José de Jesús Sampedro.
Sobre el libro, Miguel Donoso Pareja, parte del jurado, señaló que el surrealismo de Sampedro era “una decantación de lo mejor que pudo tener dicho ‘ismo’”, resaltando las cualidades polisémicas y la capacidad del poeta por ir más allá de los postulados surrealistas planteados en 1924 por André Breton y su grupo parisiense.
José de Jesús Sampedro fue, ante todo, un renovador tanto del espíritu surrealista como de la poesía mexicana. Sin equivalentes generacionales, su apuesta por el surrealismo es también muy distinta a la de poetas mexicanos anteriores (contemporáneos de Breton) como Octavio Paz o Bernardo Ortiz de Montellano.
Donde sus antecesores estilísticos vieron una forma importada elegante, excéntrica y bien pulida de la imagen poética, que les permitía cierta libertad creativa aunada a un preciosismo onírico, Sampedro supo ver y hacer propia la potente rebeldía y sublevación que, en sus inicios, fueron los cimientos ideológicos del movimiento surrealista: cambiar la vida, transformar el mundo. Sampedro muestra orgulloso su linaje francés: en su poema ‘ragtime’ hace una declaración de principios, una introducción poética que da al lector la clave y los referentes para adentrarse en su obra, como Apollinaire, Freud y Marx.
Cuando hablamos de la poética de José de Jesús Sampedro en este libro, vale la pena entenderla desde la efervescencia de ese surrealismo primigenio. Su poesía es revoltosa no solo en la imagen, sino también en la concepción misma del poema, la forma y el contenido de sus textos son profundamente congruentes. Busca recrear el flujo de la consciencia y, al mismo tiempo, plasmar los ritmos musicales de la contracultura, como muestra el siguiente fragmento del poema “disco en mano”:
en la mesa
sgt. pepper lonely hearts
club band
escucho
getting better
continua
fixing a hole
cerca de mí se enciende un foco con cara de muchacha
pájaro suspendido en su propio canto
castaño con los pies humedecidos
sonrisa descansando bajo un cielo malentendido y
casi
ausente
algarabía benéfico paisaje con trote de caballo
Con un (ejemplo) salto de gato pinto, José de Jesús Sampedro reafirma que la escritura poética no es ni una técnica ni un ornamento, sino una manera de vivir y resistir: “la poesía no es una especialidad académica ni un gusto puramente refinado (ojo) sino el ejercicio de una búsqueda existencial”.