Fotografía: Alberto Avendaño
Soy Andrea Vega. Soy artista multidisciplinaria y también diseñadora gráfica. Hago tatuajes, pintura, dibujo e ilustración digital, entre otras cosas.
EL MECHERO: Eres una artista reconocida en Zacatecas y también dentro del mundo del tatuaje. ¿Cuánto tiempo tienes de trayectoria?
ANDREA VEGA: Siempre se me hace difícil responder esa pregunta, porque la gente espera que haya un momento exacto en el que “empecé”, pero yo lo considero desde que mis compañeros de primaria dejaron de dibujar y yo seguí. Siento que desde ahí comienza la práctica, y quienes nos dedicamos a dibujar casi nunca lo dejamos. A partir de ahí todo fue poco a poco. Yo diría que, en general, ya son unos 15 años.
EL MECHERO: Sabemos que tu actividad principal es el tatuaje, pero dentro de todas las disciplinas que realizas, ¿cuál es tu favorita?
ANDREA VEGA: Dibujar. El dibujo es lo que más disfruto. Me gusta mucho trabajar con grafito; meterle color ya no es tanto lo mío. En la prepa sí lo era, a todo le ponía color, pero un día lo dejé, no sé ni cómo ni cuándo. Ahora lo que más me gusta es el grafito, sin duda.
EL MECHERO: Y como espectadora, ¿qué técnica te llena más?
ANDREA VEGA: La acuarela me gusta mucho. También la trabajo, pero no me considero muy buena porque no la practico tanto.
EL MECHERO: Ahora que trabajas en Calypso, un estudio muy reconocido de modificación corporal y tatuajes, cuéntanos de esta experiencia. ¿Cómo llegaste ahí y cómo te sientes trabajando en ese lugar?
ANDREA VEGA: Pues, como muchos cambios en mi vida, llegó en un momento en el que no estaba en una buena racha. Tenía ese “diablito” diciéndome que no era lo suficientemente buena, aunque los demás no lo vieran así. Vi una publicación y dije: “Pues escríbeles. Si no eres tan buena como crees, te van a decir que no”. Y me dijeron que sí.
Luego ya tenía un montón de trabajo acá y pensé: “Si digo que no, voy a quedar mal”. Moví todo, nos organizamos, nos mudamos… fue un pedote, la neta. Sí estuvo difícil, pero ahora ya estoy más acomodada. El estudio es muy bonito y la gente me ha caído muy bien; me he sentido cómoda. Espero seguir otra temporada.
EL MECHERO: Para quienes no lo sepan, Calypso está en Guadalajara y es una franquicia multinacional con presencia en varios países. Tomando eso en cuenta, ¿qué nos dices de tus clientes de Zacatecas, de Juchipila, de Guadalupe? ¿Los vas a descuidar?
ANDREA VEGA: No, yo no descuido a nadie. Solo les pido paciencia. Mayormente estoy un mes en Zacatecas y un mes en Guadalajara. Y en temporada alta —junio y julio, diciembre y enero— estoy en Juchipila, que es cuando viene la gente de Estados Unidos, del Gabacho.
EL MECHERO: Dejando de lado el tatuaje, hablemos de otras áreas artísticas. ¿Qué está haciendo ahora Andrea Vega? ¿Estás pintando, dibujando? ¿Qué preparas?
ANDREA VEGA: Ahorita estoy hecha un relajo, porque hago de todo y a la vez nada. Estoy tatuando, dibujando, ilustrando digital; a veces hago piezas intervenidas con resina. Estoy tomando clases de cerámica… no voy muy bien, pero ahí sigo. El maestro dice que son procesos y que tengo que aprender a ser paciente, pero es lo que más me cuesta.
También estoy haciendo trabajo de diseño gráfico, porque me regresó la nostalgia y dije: “¿Por qué no agregar otra cosa a mi lista de veinte mil proyectos personales?”. Así que ando en todo un poco.
EL MECHERO: ¿Esperamos una exposición individual a futuro, o por ahora solo en colectivo?
ANDREA VEGA: Ahorita me siento cómoda en colectivo. Como estoy en todos lados y a la vez en ninguno, no quiero sentir la presión de montar una exposición yo sola. Quizás cuando todo esté más calmado —el cambio a Guadalajara y otros proyectos— ya me anime. Pero por lo pronto no hay plan ni intención.
Fotografías e ilustraciones: Cortesía/ Andrea Vega




















