FOTOS/ TEXTO: WarMike
Al igual que muchos de mis conciudadanos, yo también me sentí incómodo con la toma de nuestra arteria principal. Aunque siendo ciclista este tipo de bloqueos no son inconvenientes, vi la fila de peatones andando en procesión por la facultad de Derecho. Caminando el kilómetro faltante hasta la plaza bicentenario y todavía más a sus lugares de destino.
Está lucha. La lucha que llevan los docentes no es un capricho ni una vencida de poderes de sus líderes contra el gobierno. Es el grito desesperado de un sector vulnerable de la población al que repetidamente se le ha atacado, menospreciado y desmantelado a golpe de reformas.
¿Qué está pasando con los maestros? La respuesta está en la nómina. La Secretaría de Educación está ofreciendo cambio de nómina, contratos sin copia para el que firma, sin posibilidad de leerlo, con «acuerdos verbales», con «salvo en casos extraordinarias», y con promesas. Y aquí es donde me rio mucho. ¡Promesas! ¿Alguien me puede ayudar a hacer memoria de cuándo fue la última vez que la promesa de un político honró a su palabra? Desde que el legendario Tata Pachito fue nuestro gobernador, no ha vuelto a haber un solo gobernador con palabra. Mucho menos un servidor (o servidora) que lo haga. Y lo peor es que los jóvenes, con la ingenuidad que les da la misma juventud, les creen. Y firman. Firman sin saber que su alma y su futuro ha sido vendido a un postor que no piensa en ellos.
La federalización consiste en cambiar el origen de su nómina del recurso estatal a recurso federal. Y eso es muy conveniente para el estado, ya que se deslinda de pagarles y esa responsabilidad recaerá en gobierno federal. Esto despresuriza las finanzas del estado y le permite a un gobierno que ha demostrado que sólo le importa nutrir la cuenta de sus titulares acceder a más recursos que nosotros, como población, no vamos a ver, pero sí vamos a sufrir.
Una vez un amigo logró ir a una estancia en Harvard. Cuando regresó, con la boca llena dijo: «Yo no sé que le ven a Harvard, a mí esa escuela no me enseñó nada». Y se notó. Se notó que incluso en una escuela con recursos y docentes de primer nivel, no aprendió nada. Así veo a muchas personas que, orgullosas de su ignorancia claman que los profes son huevones y no les enseñaron nada útil. Hoy ese sector de la población está en el poder, orgulloso de su ignorancia y blandiendo el poder de todo un estado con el fin de que toda su población, sea como ellos: Ignorantes orgullosos y obedientes ciegos de un poder que son incapaces de criticar.



























Excelente artículo.
Enhorabuena 👍👍👍