RODOLFO VALENZUELA
¿Qué es el principialismo? La bioética en su tarea de consolidarse como una disciplina plural y multidisciplinaria, gracias a autores como Beauchamp y Childress, desarrollaron una metodología con la intención de abarcar de forma general principios básicos necesarios a valorar en la mayor cantidad de dilemas ético-morales relacionados en la atención de la salud de las personas. Para esto se establecen principios que representarían consideraciones morales indispensables:
• Respeto a la autonomía.
Entiéndase como la obligación de respetar los deseos de las personas así como de las inclinaciones que les permiten tomar decisiones propias y personales.
• No maleficencia.
Del principio de la ética médica Primum non nocere (Por encima de todo, no hacer ningún daño) es la obligación de no infligir intencionalmente ningún daño.
• Beneficencia
A la bioética Potter la define como acciones que no solo promuevan la preservación de la vida, sino también al acceso de los niveles más elevados de calidad.
• Justicia.
En la deliberación de la cantidad de bienes por hacerse con los medios que se cuentan, se hace un balance de los daños y beneficios no solo de forma individual, sino del total de vidas a disposición.
Para poder aplicar estos principios, es necesario el recordatorio de las personas como fines últimos y no como medios, así como también de que esta metodología es aplicable pero también reduccionista, ya que no a todos los casos o dilemas, se resolverán desde el entendido de generalidades.
Cuando se identifican situaciones repetitivas y constantes en la práctica médico-paciente, es importante la aplicación de estos principios pensados como la carta de bienvenida en la interacción.
El respeto a la autonomía, la no maleficencia, la beneficencia y justicia en el trato a las personas en ambientes médico-hospitalarias y un vaso de agua, no se le niegan a nadie.