Fotografía: Édgar Chávez
Soy Adolfo Vladimir Valtierra, soy fotógrafo desde hace 15 años, en específico sobre fotoperiodismo y fotografía documental. Y hago periodismo desde hace más o menos esos años y me dedico a cubrir noticias fundamentalmente y algunos proyectos personales, como derechos humanos, territorio, medio ambiente y calle o vida cotidiana.
EL MECHERO: Cuéntanos sobre tu última exposición, Una mirada a la historia reciente, que está en la Fototeca.
ADOLFO VLADIMIR: Pues es una exposición que básicamente es como una retrospectiva de esos 15 años. La dividí en seis temas, que son los principales que he estado cubriendo o los que más me llenan, no los principales. Hay muchas cosas, inclusive fotos históricas que no metí porque son temas que cubro regularmente, pero no son los que más a mí me llenan, los tengo que cubrir profesionalmente y todo, pero no es lo que más me llena.
Pero aquí sí están esos seis temas principales que básicamente es vida cotidiana, medio ambiente, organizaciones sociales, también cubro mucho o movimientos sociales; Cuba porque he ido en varias ocasiones a cubrir noticias, pero hago mucho vida cotidiana y momentos históricos que han sucedido en la isla. Y el tema de madres buscadoras, pero en específico sobre búsqueda en campo; y tradiciones, que es básicamente documentar las fiestas o representaciones que crean identidad en comunidades y en zonas o regiones del país.
EL MECHERO: ¿Y cómo llegas a la fotografía? ¿Cómo empiezas a dedicarte a ella?
ADOLFO VLADIMIR: La fotografía siempre ha sido cercana por la relación familiar, entonces fue como muy fácil que estuviera todo el tiempo cercana y que también fuera algo que buscara hacer. No sólo Pedro [Valtierra], que es como el mayor de la familia y el que justo inició el camino, y además por la importancia que tiene a nivel del estado y del país, sino con otros tíos que también se dedican a la fotografía siempre era estar con ella y entonces fue como muy fácil, o sea de morrito iba al cuarto oscuro, aunque no voy a decir que siempre estuve haciendo fotos, pero era algo siempre cercano, o los medios de comunicación: ver periódicos, revistas, y siempre era cuando estaba con ellos o con Pedro, pues viajaba mucho a Zacatecas y convivía con nosotros, siempre era verlo haciendo fotos, entonces fue muy natural.
Creo que yo ya llegué un poco más tarde a la fotografía: no en la juventud, sino ya había terminado la carrera de historia, y la tomé un poco como una herramienta a la par de la parte académica o después, ya que terminé, fue cuando comencé a tomar la fotografía ya de manera profesional, y un poco más cercano a esto que yo tenía en mi formación: la creación de historias, vi que puedo hacer historias, pero ahora con la herramienta de la fotografía. En realidad eso hacemos los fotoperiodistas: hacer con la imagen, pequeñas historias o las historias del presente, que en algún momento los historiadores o quienes nos dediquemos a la investigación de la historia también es una fuente de ella, y más los periodistas o los fotoperiodistas porque justo son los que tienen un procedimiento mucho más crítico en el proceso objetivo, intentando todo el tiempo mostrar una realidad que es algo que no vas a tener en otro tipo de fotografía o en otro tipo de fuentes de la historia.
EL MECHERO: ¿Hubo algún momento en específico en el que tú ya comenzaste a considerarte fotoperiodista, alguna movilización que detonara las ganas de dedicarte ya de lleno a esto, más allá de esta cuestión familiar o esta cuestión natural, profesionalizarte un poco?
Sí, fíjate todavía no me dedicaba al fotoperiodismo, a la fotografía sí y ya había hecho fotos, pero una de mis primeras idas a Cuba fue a un taller, era nada más de fotografía documental y, aunque hice muchas fotos, más bien fueron por gusto. Sí traía la espinita y eso, pero no fueron pensadas como para medios. Creo que cuando eso sucedió fue aquí en Zacatecas, una de mis primeras notas que hice fotográficamente fue una nevada muy fuerte aquí en el estado y salí en ese momento, estaba Pedro y también con mi hermano. Era un desmadre la ciudad porque no estamos acostumbrados a tal cantidad de nieve y de que quedara casi todo el día así, entonces fue importante y empezamos a hacer fotos y justo creo que quedaron algunas bien, fueron buenas fotos y se subieron a la agencia Cuartoscuro y fue en ese momento donde dije “está bonito poder estar buscando qué es lo importante o qué vale la pena registrar”. Todo vale la pena registrar, pero a veces hay sucesos o hay momentos en donde es importante tener ese registro y que, además, después se publicara y que alguien más pudiera informarse con tus fotos o pudiera justo tener el conocimiento de lo que había sucedido a través de esas imágenes.
EL MECHERO: En este “vale la pena” tiene que ver mucho con las líneas que decides también cubrir, ¿cómo es que llegas a estos seis temas en específico? Obviamente hay intereses, pero también búsquedas, ¿cuáles son como ellas?
ADOLFO VLADIMIR: Cada tema ha sido distinto. Creo que el objetivo general de mis fotos ha sido el tema social. Ese se lo debo a mi madre, pues desde siempre mi madre ha sido muy sensible a los problemas o a la indignación o a la justicia, o sea siempre estuvo como cercana ahí. Nunca fue militante ni fue una persona activa políticamente siempre fue desde lejos, desde su espacio, desde lo que hacía, pero siempre como solidaria, empática a lo que sucedía, y creo que eso fue algo que a mí me compartió de cómo es y desde la prepa siempre tuve esa relación.
Lo que estudié después, Historia, fue en parte por eso: poder entender un poquito el mundo, porque más allá de pensar profesionalmente a qué me iba a dedicar era entender, y entonces eso me ha llevado al camino del tema social, el territorio, medio ambiente, los movimientos sociales y lo de las buscadoras; o sea, esa relación. Cada uno ha sido un reflejo de esa parte de querer conocer y poder mostrar. Justo, lo que hacemos mucho en el fotoperiodismo y en el periodismo es tratar de amplificar la voz de los que están sufriendo o viven injusticias permanentemente, y es también la herramienta de que la gente conozca lo que está sucediendo para que en algún momento ya no siga ocurriendo.
La identidad, por ejemplo, el tema de las fiestas populares y religiosas, es un poco ese elemento que también me atrae a mí a pertenecer a algo y cómo en México para todos hacemos fiesta, y aunque está ahí inserta la religiosidad, los santos, etc., son como tradiciones que vienen ancestralmente y me gusta esa parte de poder mostrar cómo la gente se organiza para esas fiestas.
Lo de Cuba también es algo de la historia, de la influencia que también la historia cubana ha tenido como en mi formación, y ha sido algo que siempre busco documentar. La vida cotidiana es algo con lo que inicia uno en la fotografía periodística, en la fotografía en general, por la calle siempre se comienza, pero es un tema permanente porque implica mucha creatividad y justo estar caminando todo el tiempo, estar viendo a las personas, las calles, identificar la luz, y eso es algo que además relaja mucho.
Y el tema de las madres, que es de los temas como más importantes para mí, ha sido porque, en algún momento cuando recién empecé a documentar el tema de la desaparición y el tema de las víctimas, fue algo que me movió mucho, que justo al principio como sorpresa no entendía por qué sucedía tan así, con la magnitud, y después de empezar a conocer a las mamás y empezar a ver que en medio de todo eso ellas sacaban fuerzas de algún lado, y me interesaba justo eso, cómo en medio del terror y en medio de todo lo que viven ellas siguen buscando. Entonces me parece importante poder registrar ese proceso de lucha, de reconocimiento, de memoria y que eso que en algún momento pueda ser del pasado, pero es importante conocer lo que está sucediendo, por eso ese ha sido uno de mis temas importantes, porque además ahora ya es algo que he tomado como compromiso, y entonces cuando puedo voy o a un estado o aquí en Zacatecas con las madres que buscan acá, o así estoy viendo y también aprendiendo esos procesos, cada uno de ellas cómo le hace, o los colectivos, las diferencias y eso.
EL MECHERO Bueno, estamos seguros de que hay muchas anécdotas que te han marcado, pero ¿recuerdas alguna que te haya marcado especialmente?
ADOLFO VLADIMIR: Creo que hay varias. hay una en el marco de lo de Ayotzinapa, de la desaparición de los estudiantes, después empezaron a hacer, justo por la presión social, sobre todo también de otros estudiantes en otras universidades del país, empezaron a hacer marchas por la aparición con vida en Ciudad de México, y yo estaba en ese momento allá y nos tocaba cubrirlas. Entonces, como eran marchas grandes y a veces ocurrían diferentes eventos, tanto en la vanguardia de la marcha, como atrás, etc. Nos dividíamos para poder tener la cobertura completa y que no se nos fuera a ir algo.
En una de esas marchas a mí me tocó al final y debía estar pendiente de la retaguardia, porque generalmente ahí es la zona también del bloque negro, donde puede haber más confrontación con la policía, más intensidad; era estar monitoreando eso o estar siguiendo eso, pero en general creo que fue una marcha bastante tranquila, no pasó nada, llegaron al Zócalo y ya en la llegada en el Zócalo me daba vueltas para ver qué otra foto podía hacer y me topé con que unos chavos estaban haciendo unas pintas, pero a nivel del piso: se sabía qué estaban poniendo, pero no tenías una perspectiva interesante o buena compositivamente, y entonces lo que hice fue subirme al Hotel México, creo que se llama, que está ahí justo en la plancha, donde regularmente a veces nos dan chance de subir como medios cuando había manifestaciones masivas.
Y justo sucedió que, como ya se estaba dispersando la manifestación, ya nadie fue ni nada, nadie se subió más que yo, y ya fue una foto sencilla, técnicamente hablando, nada más saber tu ISO, la velocidad, etc., y ya, no había mucho que hacer, pero fue una foto que ya después la subí y se publicó en una revista, y fue importante porque uno, o sea, como que mostró la parte del trabajo en equipo, de que a mí me tocaba una parte de toda la cobertura, pero además de que a veces no necesariamente tienes que hacer la gran composición, sino simplemente estar en el momento y hacer la foto, y fue importante porque es como de las fotos que más la gente reconoce, porque es una frase que sintetiza de cierta manera el ambiente que se vivía respecto a la desaparición de los estudiantes, y que después se ha movido mucho, y ha tenido mucha importancia.
El otro es lo de las madres: la primera vez que estuve cuando localizaron restos fue muy duro, muy difícil, porque hay muchas emociones, y ver a ellas que de cierta manera encuentran restos de una persona, huesos, y entre que se ponen contentas y al mismo tiempo tristes, pero además como todo lo que hay alrededor, como la comunidad de haber encontrado, y después rezar y ponerse contentas porque traer a alguien de nuevo fue muy impactante y al mismo tiempo doloroso. También un poco acercarse a ellas en el sentido del gusto por haberlo hecho, la parte de que lo que hacen vale la pena porque localizan, pues sí fue como algo que me movió mucho y creo que por eso sigo cubriéndolas. Porque, además, en ese momento no sé si se me salieron las lágrimas, pero ya después en la noche cuando nos fuimos sí, porque era una brigada de búsqueda, entonces es como irte durante un par de semanas a una zona donde buscan durante varios días en esa zona, y luego ya regresan cada uno a sus estados.
Donde nos quedamos, tanto los periodistas que acompañamos esa brigada y ellas, me acuerdo que en la noche me la pasé llorando, porque sí fue duro, fue difícil, pero yo creo que desde ahí, desde ahí tengo como esa cobertura permanente, dije “yo no voy a dejar de documentar esto mientras haga fotos, o haga foto documental”. También es importante de repente darse esos descansos porque no vives lo de ellas, no vives ese dolor ni nada, pero pues sí te va afectando en algunas cosas.
EL MECHERO: ¿Y qué proyectos vienen ahora que ya cerraste un episodio con esta exposición en la Fototeca? ¿Vienen proyectos nuevos? ¿Cuáles son?
ADOLFO VLADIMIR: Sí, tengo ahí tengo dos temas más de los que hay mucho material con el que quiero hacer cosas. No sé si exposiciones más específicas, de un tema en particular, pero cosas mucho más estéticas, no tan informativas, sobre el territorio y el tema de las mamás.
Con las mamás sí quiero hacer algo mucho más importante, sobre todo también para que quede algo sobre ellas, a lo mejor algo como un libro, eso es algo que estoy pensando, pero aún no he cerrado la parte de documentar, todavía sigo haciendo fotos que me parece que se necesitan o que necesito para ese proyecto para tener algo más palpable.
De repente a los fotoperiodistas, como justo por la dinámica del trabajo y con todo lo que hacemos, nos gana la vida y la chamba, etc. y no hacemos muchas cosas personales, o la pasamos documentando y hasta que te jubilas o hasta que dejas de trabajar ya piensas y te metes a tu archivo a ver qué tienes y ver qué se puede hacer. Últimamente he pensado más en empezar a sacar cosas, en no esperarme hasta que ya deje de hacerlo o hasta que ya haga otra cosa, sino quiero editar y quiero hacer sobre todo esos dos temas y también comenzar a experimentar con otro tipo de foto, sí documental creo, tal vez no tan periodística, pero a lo mejor otros temas más personales, dejar un poco la violencia y derechos humanos, también para descansar y hacer cosas más, tal vez, de mi identidad, de lo que soy, de Zacatecas, de mi familia, de mi madre, cosas más al interior. Ya he hecho mucho hacia afuera, a lo mejor también necesito trabajar eso.
Yo nunca dejaría de hacer o de registrar lo que sucede, creo que eso es algo que, a pesar de que en momentos sea doloroso, sea triste porque no acaba, la violencia y las injusticias y lo que vive la mayoría de la gente, pero siempre creo que seguiría documentando porque es algo que me hace sentir que ayudo con algo, por lo menos a que alguien más lo vea, entonces eso me hace darle importancia, creo que con eso.
EL MECHERO ¿Qué consejo le darías a alguien que tiene como este ímpetu de iniciar en el fotoperiodismo?
ADOLFO VLADIMIR: Se requieren muchas personas que sigan registrando y documentando lo que sucede. Creo que para ser fotoperiodista tiene que ser a tiempo completo, no puede ser un hobby, por supuesto que al inicio porque no es bien pagado, porque no hay tantos espacios, digamos, sobre todo por condiciones materiales, es bastante complicado y pesado, pero sí es algo que requieres hacer con todo el ímpetu y las ganas, y dedicarte tiempo completo diario. Tienes que caminar mucho, tienes que estar leyendo mucho, estar enterado de lo que sucede, imaginarte muchos temas, no sólo hacer mucha foto, sino reportear mucho, que es algo que se piensa que nada más hacen los reporteros, los que escriben, como fotoperiodista tienes que estar investigando, conociendo muchas personas, hablando mucho, reporteando, saber con quién hablar, buscar otro contacto, y para tener el acceso, el mayor acceso posible para hacer las mejores fotos.
Se requiere mucho trabajo, pero es muy bonito, si volviera a nacer y hacer, yo creo que seguiría haciendo de nuevo fotoperiodismo o periodismo. Es muy bonito del fotoperiodismo: viajas mucho a otros lugares y conoces las ciudades y la gente desde otra mirada, pues no la mirada turística, conoces las ciudades justo desde sus problemas y eso te acerca mucho más, y además eres parte de eso o registras parte importante de la historia, de sucesos históricos de importancia, otros no tantos, pero justo de lo que se trata es de ponerlos en el mapa, y que se sepa que eso ocurre, y eso a veces no te das cuenta hasta después de muchos años, pero eso es muy bonito, poder haber registrado esa historia, pero se requiere mucho esfuerzo.
EL MECHERO: Recuérdanos, ¿hasta cuándo va a estar expuesto tu trabajo en la Fototeca?
ADOLFO VLADIMIR: La exposición va a estar hasta el 15 de noviembre, y está en un horario de 10 a 5 de la tarde, en la galería principal de la Fototeca de Zacatecas. Ahí pueden ir a visitarla, sólo de lunes a viernes, ahí pueden ir a ver parte de mi trabajo.
EL MECHERO: Y, bueno, ¿algo que quisieras agregar para el público de El Mechero?
ADOLFO VLADIMIR: Muchas gracias. Qué bueno que les interese también la fotografía, también tiene su propio lenguaje y está bonito que se hayan interesado, y espero que el público de El Mechero vaya a darse la vuelta a la expo, y que ahí me escriban a ver qué les pareció.
EL MECHERO: ¿Alguna red social donde te pueden seguir? ¿Dónde pueden encontrar tu trabajo?
ADOLFO VLADIMIR: Sólo en Instagram subo trabajo, estoy como @adolfovladimir. Ahí subo material que voy haciendo cotidianamente, y en las redes de Cuartoscuro también, es @cuartoscuromex.
Visita la exposición
Una mirada a la historia reciente, de Adolfo Vladimir, estará disponible hasta el 15 de noviembre en la galería principal de la Fototeca de Zacatecas. De lunes a viernes, de 10:00 a 17:00 horas. Una oportunidad para descubrir 15 años de su trabajo fotográfico.
Fotografías: Adolfo Vladimir Valtierra


FOTO: ADOLFO VLADIMIR /CUARTOSCURO.COM

FOTO: ADOLFO VLADIMIR /CUARTOSCURO.COM

FOTO: ADOLFO VLADIMIR /CUARTOSCURO.COM


FOTO: ADOLFO VLADIMIR /CUARTOSCURO.COM



En un pequeño pueblo de Zacatecas, un estado de tradición minera, Roberto de la Rosa, arriero, y Miguel Sánchez Arroyo, minero jubilado, enfrentan el poder del hombre más rico de México, Carlos Slim, cuya empresa Frisco ha destruido las casas, las escuelas, el cine y la iglesia para instalar una mina a cielo abierto. Su resistencia lleva ya más de 10 años. Entre las ruinas que quedan de Salaverna, ellos y sus familias se niegan a seguir la suerte de otros poblados que, engullidos por las mineras, hoy son pueblos fantasma.
Foto: Adolfo Valtierra

FOTO: ADOLFO VLADIMIR /CUARTOSCURO.COM




FOTO: ADOLFO VALTIERRA/CUARTOSCURO.COM

FOTO: ADOLFO VALTIERRA /CUARTOSCURO.COM

FOTO: ADOLFO VLADIMIR/CUARTOSCURO.COM






FOTO: ADOLFO VLADIMIR /CUARTOSCURO.COM

FOTO: ADOLFO VLADIMIR /CUARTOSCURO.COM
