ÓSCAR ÉDGAR LÓPEZ
I
Una marea y un oleaje, una cascada que devora al paisaje, esta es la sangre saliente de las madres, esta es la savia de la vida, derramada sin sentido y a lo bruto, brotada del delirio y del crimen. Magma sacro y orgullo eterno, sangre de miasma al centro de la noche, boca de lobo y cuerno de chivo. Tejido linfático, hebras de horas lloradas, tramas de penas que se extienden: es tarde no ha vuelto, mi hija no ha vuelto. La lloro tras la puerta y con el puño enhiesto, la lloramos tejiendo el tejido rojo, el inmenso sabañón sobre la piel rígida del pueblo, molesta pústula para el estado, fuente de nostalgia, presencia de los ausentes, a ustedes clamamos a ustedes pedimos; ¡nada al gobierno sordo, a la noche necia que se llevó a nuestros hijos, nada, a la cruel madrugada que encajó en nosotros sus colmillos, nada, nada le pedimos! Con esta ofrenda decimos ¡ya estuvo, con esta manta enorme gritamos! Destrúyanla cerdos, métanla en sus hocicos, expúlsenla por el ojete mugroso de sus culos, su presencia y su fuerza es eterna, de limpio cariño, de amor verdadero de madre. Malparidos, nacidos de la inmundicia, ustedes han matado a sus madres, nosotras buscamos a nuestros hijos, con la pala insistiendo contra la roca, los buscamos, con la garganta desgarrándose, los buscamos, con el hambre de ver su rostro, los buscamos, con la bala siguiendo nuestro camino, los buscamos. Sabemos que están aquí, aquí dentro de nosotras, son la llama, el fuego vivo, no dormir, no soñar hasta encontrar a todos los desaparecidos.
II
Desde el año pandémico de 2019, la colectiva Hilos, de Jalisco, México, convocó a la confección de un tejido monumental que fue poco a poco conformándose como una imponente obra de arte político, de reclamo y memoria, que se ha replicado en otros estado de la república mexicana, a los que se pueden seguir (y siguen) sumando colectivos y colectivas, artistas, familiares de desaparecidos, víctimas de la violencia criminal que asola al país y cualquier persona que desee contribuir en esta manifestación de arte contestatario.
En Zacatecas la colectiva Sangre de mi Sangre se ha unido a esta forma de protesta y arte colaborativo, urdiendo de forma colectiva un impresionante mega tejido que llega a cubrir plazas públicas que lucen teñidas del poderoso rojo carmesí, cientos de metros de rafia que se unen para crear la impresionante red de evocación, memoria y reclamo. En 2024 esta misma colectiva realizó una intervención del espacio público, extendieron el tejido y sobre él, recostadas con carteles y objetos votivos, dieron visibilidad a la tragedia que es la desaparición forzada de miles de personas en Zacatecas y México. El 8 de septiembre del año en curso (2025) la colectiva llevó el gran tejido carmesí a las inmediaciones de ciudad gobierno en donde rendía informe anual el gobernador del estado David Monreal Ávila; lo colgaron de los barrotes de un puente peatonal al lado de un letrero oficialista que anunciaba una cursi patraña mentirosa, en segundos aparecieron los uniformados esbirros del gobernador y, alegando “que se podría presentar un accidente al colgar el tejido”, lo desmontaron y lanzaron ofensas físicas y verbales a las mujeres de la colectiva. Se llevaron el gran marasmo colorado y hasta el siguiente día después de la sustracción ilegal de la pieza, la devolvieron con descomposturas y maltratada, además sin asomo de disculpas por parte de las autoridad ninguna.
El jueves 12 de septiembre de 2025 se convocó a la confección e intervención pública con el gran tejido en la plaza de armas de la capital zacatecana, ahí en donde confluyen iglesia y estado, las madres buscadoras, artistas, activistas y sociedad en general acudieron a manifestarse, a cantar y a exponer la ofrenda por las personas desaparecidas y víctimas de la criminalidad, la gran ola roja seguirá creciendo y con cada fechoría de los malos gobiernos su trama será más rígida, más voraz el reclamo que expresa.
III
El gran tejido rojo de rafia en honor y memoria de los desaparecidos y víctimas de la violencia es una pieza de arte colaborativo. Arte con toda la carga del término, el impacto estético es contundente, su mensaje directo y el binomio: discurso-forma está tremendamente fundamentado. Podemos citar otros momentos en los que se ha hecho manifestación ciudadana y política de manera colaborativa y pública a través de actividades artísticas, por ejemplo las acciones del grupo SUMA, la oleada de gráfica del Taller de Gráfica Popular, las intervenciones de Brujas del Mar; sin embargo es digno de resaltar que en la confección del gran manto rojo no sólo participan artistas, sino mujeres activistas, madres buscadoras y otras que cargadas de coraje e indignación se han sumado a esta obra colosal. No se trata sólo de una gran pieza de arte, ni sólo de una acción de protesta social, es estas dos cosas y lo más importante: es brote de la rabia, fruto del desamparo y el coraje, producto de años de inmunda violencia. Un aplauso, un abrazo y todo nuestro apoyo para las mujeres y demás personas que han puesto su tiempo y voz en esta súper urdimbre de rafia roja, tan bella y tan poderosa.
Fotografías de: Alejandro Ortega Neri



