Fotografías: Karen Salazar
Soy Martín Galván, soy psicólogo clínico y me he dedicado a la escritura creativa desde hace aproximadamente dos años y medio. Actualmente formo parte del consejo editorial de la revista Teratoma, junto con Óscar Edgar López y Miguel Tovar, quien es ilustrador. Óscar y yo nos enfocamos más en la parte literaria.
EL MECHERO: ¿Cómo surge el nombre Teratoma?
MARTÍN GALVÁN: El nombre lo propone Óscar. Un teratoma es un tipo de tumor que se genera principalmente en los genitales y puede contener tejidos como dientes o cabello, algo bastante inquietante. Nos pareció una imagen potente, extraña y muy acorde con la estética del proyecto.
EL MECHERO: ¿Y cómo nace la revista?
MARTÍN GALVÁN: Surge de manera muy orgánica. Óscar me comentó que Miguel quería publicar algunos cuentos y, a partir de ahí, nació la idea de hacer un fanzine entre los tres. En la primera reunión que tuvimos para darle forma, pensamos en hacerlo periódico, en convertirlo en revista y conformar un consejo editorial. También nos interesaba visibilizar la literatura de terror en Zacatecas, así como la ilustración, y contar con un espacio propio para publicar nuestros textos.
EL MECHERO: ¿Por qué enfocarse en la literatura de terror?
MARTÍN GALVÁN: En mi caso fue algo inesperado. Nunca me vi escribiendo terror, pero cuando empecé, mis textos comenzaron a ir hacia ese lado. Encontré en el género una forma de expresar diversos sentimientos, no sólo el miedo. Óscar ya traía un bagaje más cercano al horror, y Miguel trabaja desde lo gótico en la ilustración. Cuando vimos que coincidíamos, pensamos que era buena idea apostar por ese enfoque.
EL MECHERO: ¿Cuál ha sido la recepción del público con el primer número?
MARTÍN GALVÁN: Ha sido mejor de lo que esperábamos. Hemos movido alrededor de 60 ejemplares entre venta e intercambio y, de hecho, pronto tendremos un punto de venta en la Casa de la Cultura de Baja California, en Tijuana. Más allá de eso, la gente ha respondido muy bien: se acerca, pregunta, envía textos. Se ha generado un diálogo interesante. También se han enterado de que existen otros proyectos vinculados, como música o pintura. Creo que se está abriendo un espacio que hacía falta, donde no sólo se publique, sino que también haya retroalimentación y acompañamiento.
EL MECHERO: ¿Cómo pueden participar quienes estén interesados?
MARTÍN GALVÁN: Nos pueden encontrar en Facebook, Instagram y TikTok como Revista Teratoma. Las colaboraciones las recibimos a través de nuestro correo revistateratoma@gmail.com
Es una revista bimestral; el siguiente número está planeado para finales de mayo o principios de junio. Queremos que el fanzine físico tenga prioridad durante un par de meses antes de lanzar la versión digital.
Recibimos textos —cuento, poesía, ensayo o reseña— de hasta mil palabras, así como ilustraciones en distintos formatos (con formato JPG a 300 DPI): fotografía, pintura, dibujo o grabado con temática de horror y terror en cualquier subgénero. La convocatoria cierra el 2 de mayo. Después publicamos resultados y comenzamos un proceso de retroalimentación con los seleccionados, para dejar listo el número con anticipación.
EL MECHERO: ¿Qué significa para ti dar este salto de escritor a formar parte de un consejo editorial?
MARTÍN GALVÁN: Es un reto importante. No es lo mismo escribir que acompañar el trabajo de otros autores. Es emocionante, pero también implica una responsabilidad: cuidar la calidad, la curaduría y el crecimiento del proyecto. Queremos que cada número sea mejor y seguir profesionalizándolo poco a poco.
EL MECHERO: ¿Cómo se complementan como equipo?
MARTÍN GALVÁN: Miguel aporta muchísimo desde la ilustración y tiene un entusiasmo muy particular para trabajar. Óscar aporta experiencia, criterio y también las relaciones que han ayudado a impulsar el proyecto. En mi caso, contribuyo desde lo literario, en la escritura y la corrección de textos. Creo que cada uno suma desde su trinchera, pero compartimos el interés por hacer algo nuevo. Además, hay un equilibrio: Óscar aporta cierta calma y dirección, mientras que Miguel y yo a veces llegamos con más impulso.
EL MECHERO: La portada del primer número es muy particular. ¿Cómo surgió?
MARTÍN GALVÁN: La idea general fue entre los tres, pero la ejecución es completamente de Miguel. En cada número queremos dar total libertad al ilustrador para crear obra inédita. En este caso, la portada retoma la imagen del teratoma como inspiración: una representación estética de lo grotesco, vinculada directamente con el nombre del proyecto.
EL MECHERO: ¿Qué te gustaría agregar para los lectores de El Mechero?
MARTÍN GALVÁN: Más que verlo como una convocatoria, nos gustaría que lo vean como un punto de encuentro. Un espacio donde puedan compartir su trabajo, recibir retroalimentación y dialogar. El terror es una forma muy íntima de expresión: todos tenemos miedos distintos y en ellos hay algo profundamente auténtico. La literatura permite explorar esos sentimientos desde un lugar seguro, experimentar incluso con lo incómodo, pero siempre con la posibilidad de tomar distancia.
EL MECHERO: Finalmente, en lo personal, ¿qué te ha dejado este proceso?
MARTÍN GALVÁN: Ha sido una experiencia de crecimiento y también de exposición. No estoy muy acostumbrado a ese tipo de visibilidad, pero ha sido enriquecedor. También ha significado ver materializado algo que antes era más íntimo: escribir, ir a talleres. Ahora empieza a tomar forma como un proyecto más serio, que requiere compromiso y respeto hacia quienes participan. Me ha sacado de mi zona de confort y me ha hecho ver la escritura no sólo como un hobby, sino como un trabajo.








