Olimpiadas
por sobre cualquier cosa y ahora que es verano
diría que ambos
los dos tirados en el tapete frente a la televisión
mirábamos a Matt Biondi en un VHS
de las olimpiadas del 86 que grabó tu papá
porque tú querías ser nadador profesional
y a mí me gustaba ser tu amigo
porque no te importaba que no pudiera quitarme la camisa
y me dejabas mirarte desde el primer escalón
metiendo nada más los pies
me gustaba ver cómo hundías el pecho
y las brazadas mariposa
tijereteaban la superficie del agua
como las aves en la fuente cuando se bañan en el jardín
me gustaba poder brillar contra los azulejos verdes
y el movimiento de tu boca en la respiración,
los trajes de baño a la medida
y el riel amarillo que se confunde aún en mi memoria
con el olor del cloro
y el azul de la pantalla
¿en qué piensas
y cómo se escucha desde adentro?
querías ser Matt Biondi en las olimpiadas del 86
(una vez en una fuente pedimos juntos un deseo)
ahora, cada cierto tiempo, veo el video en Youtube
y siempre creo que Matt
cada vez que hundía el pecho
pensaba en las letras doradas de su nombre
en ese azul olímpico
que su mamá bordó en la esquina de su toalla
cuando veo esta carrera
pienso en Biondi, queríamos ser como él
y saber qué sentía bajo el agua
sobre todo cuando hace calor y abrimos los grifos
pienso siempre en las mangueras
de las que bebíamos
con las que nos mojábamos la nuca
y en el color sobre ti de la pantalla
pienso que aún estás al lado mío
que continúas preguntándote por las grietas
en eso que ocurre siempre y en todas partes
en lo arrugado de tus dedos
y cómo se sentía cuando te los pasaba así
por encima de los párpados
***
¿A qué sabe la lluvia espacial?
Gallo, ¿los barcos en Marte flotan?
¿Cómo se flota donde no hay gravedad?
Botas para la lluvia,
Un paraguas amarillo,
Botas para un gallo,
Un impermeable
Y sombrero de pescador.
Gallo, ¿podremos pescar marcianos?
¿Cómo son los charcos en Marte?
¿Son de color neón?
Gallo, ¿la lluvia de estrellas
También pueden provocarnos un resfriado
Si nos mojamos los pies?
***
Música electrónica
Que era nuestra primera vez
Y como era la primera estábamos confiados
Teníamos fe en nuestros talones y en esas manos invisibles que indudablemente a
[uno lo salvan
O le revelan algo de su nombre por encima de los ojos
Saltar al agua
Que el aire soplara otra vez en remolino
Y tú siguieras moviendo tu cabello
Por encima de los hombros
Nadie lo podía creer
La música
El agua
Y las pupilas no
Tú bailando en el centro de las luces
O en el amor cerrando tus ojos distraídos
Yo pensando que esto es aún real
Por la manera en que siempre me acompañan
Tu cabello era rojo dorado
Sólo tú un carrusel
Todos girábamos
Por lo que hacías con tu cabello
O seguíamos bailando
Y las luces nos proyectaban en los cerros
Los planetas
El movimiento de todos estaba contenido
Y tú me recordabas al oído
Que de este lado nunca salgo bien
Selección de Alberto Avendaño