OTHNIEL RUIZ
Existe un campo tan variado dentro de la odontología aplicada a la sociedad hoy en día, la cual se encuentra en constante innovación y crecimiento para el beneficio de la salud bucodental y general de la población; así mismo, los profesionales de la salud estomatológica cuentan con amplias posibilidades de actualizarse y mejorar dentro de distintas ramas de las ciencias dentales.
La odontología actual es mucho muy diferente a la de hace diez, quince, veinte y treinta años, gracias a la investigación y avance en todos los campos de la profesión, hoy contamos con materiales altamente compatibles y de una calidad envidiable, también los profesionales odontólogos que se desenvuelven en las diversas especialidades de esta profesión, cuentan con conocimientos en constante investigación y evolución, de igual manera las herramientas que se implementan son cada vez mas funcionales a la hora de la atención al paciente.
El resultado de todos estos avances en la odontología genera una gran satisfacción por parte de profesionales y pacientes; sin embargo, es mi deber mencionar que, a pesar de que la odontología esta avanzando y creando mejores soluciones para lo problemas bucodentales de las personas, nos estamos quedando atrás a la hora de fomentar el cuidado de la salud y prevención, que desde mi punto de vista resulta mas importante enfatizar lo esencial de nuestra salud bucodental.
Dentro de la consulta odontológica he recibido cantidad de preguntas donde esperan una orientación a recibir el mejor tratamiento dental, como la diferencia entre las pasadas amalgamas y las resinas de hoy en día, la calidad de los distintos materiales en coronas dentales, el beneficio de rehabilitar con implantes sobre otros tipos de prótesis dentales, y muchas otras interrogantes por parte de los pacientes lo cual me llevó a la siguiente conclusión: todo tratamiento bien realizado por un profesional y cuidado por parte del paciente que lo recibe, es capaz de durar mucho tiempo, pero sin importar todo lo anterior, nada supera a lo que tenemos propio, nuestro organismo.
De esta manera puedo resumir que el mejor tratamiento es el que no se realiza, porque no se necesita; y esto no tiene nada que ver con nombrar al mejor dentista del mundo o encontrar quien pueda portar dicho estandarte, sino ser conscientes tanto profesionales como pacientes de que lo mejor que puede existir ya lo tenemos con nosotros, sólo basta cuidarlo y mantenerlo sano.
Entonces tenemos que cuidar la salud de nuestro aparato estomatognático, pues es esencial para fortalecer la salud general de cada individuo, de esta manera es que existen cientos de soluciones como alternativa a lo que consideramos un problema, o patología. Por ello hay que cuidarse y dejarse cuidar, por manos de un profesional dentista. En conclusión, acudir al dentista por prevención es mucho mejor que hacerlo por los daños y descuidos ignorados.