OTHNIEL RUIZ
Una de las primicias para mí, como profesional dentista, es la de conservar un órgano dentario natural, el mayor tiempo en boca, lo mas sano posible y que pueda cumplir sus funciones, principalmente la de la masticación. El aparato dental es imprescindible en la calidad de vida de las personas, aunque esto no pueda apreciarse a simple vista por los pacientes, ya que es bastante común que recurran al profesional odontólogo a retirarse órganos dentarios a causa de dolores provocados por daños en el propio diente o situaciones periodontales específicas. La creencia de que retirar un órgano dental solucionará los problemas ocasionados por el descuido son totalmente contraproducentes; si bien, pueden retirar el malestar momentáneo, las secuelas de retirar un órgano dentario pueden ser mas caras que intentar recuperar o preservar un órgano dentario afectado.
La ausencia de un solo órgano dentario puede afectar la masticación de una persona, lo que con el tiempo puede provocar problemas en la articulación temporomandibular o en los procesos digestivos cuando llegan a faltar varios órganos dentarios. Llegar a una edad madura con la totalidad de órganos dentarios relativamente sanos es de cierta manera un lujo, pues se requiere de toda una vida para cuidarlos y mantenerlos de dicha manera. Sin embargo, el tiempo y los daños son aliados en cuestiones de problemas dentales, pues una vez que existe una enfermedad, como la caries o la enfermedad periodontal, si no se atienden pueden ser causas de pérdidas de los órganos dentarios.
Nada dura para siempre y en un sitio como la boca, donde siempre se encuentran presentes la saliva y sus millones de microorganismos, la función masticatoria que desgasta naturalmente los órganos dentarios, y padecimientos que acentúan más el daño a distintas áreas de cada órgano dentario, como el bruxismo, lesiones no cariosas como la erosión o la abrasión, hábitos perjudiciales como el uso de palillos interdentales y principalmente la caries, enfermedad que afecta a casi el total de la población mundial, son circunstancias que deterioran el sistema masticatorio dental y muy probablemente a cualquier restauración presente en cualquier órgano dentario.
Toda restauración dental suele tener un tiempo determinado de vida, incluso las amalgamas que por mucho tiempo fueron una excelente opción de tratamiento, pueden llegar a terminar su ciclo de vida. Desde una corona del mejor material hasta una pequeña restauración de resina, son tratamientos que pueden llegar a caducar, sobre todo cuando no se les presta la atención necesaria por parte del paciente y descuida su mantenimiento, que no es mas que tener una buena higiene y realizar visitas periódicas al profesional odontólogo.
En mi particular , como profesional dentista, no existe hasta ahora un tratamiento que reemplace a un órgano dentario natural y sano, a pesar de que muchas personas optan por cambiar su sonrisa por una más estética (lo cual también es válido), deben actuar con cautela; todos los tratamientos realizados por odontólogos son alternativas formidables cuando se les requiere; sin embargo, los órganos dentarios propios de las personas son tan importantes que hasta se considera al aparato dental como una huella dactilar, pues son tan únicos y especiales que es imposible que se parezcan a los de cualquier otra persona en el mundo, en cualquier época de la historia.