OTHNIEL RUIZ
Durante los últimos años en la consulta odontológica, las causas que han llevado a la población a atenderse con profesionales odontólogos han sido la idea de embellecer artificialmente la sonrisa, lo cual es válido dentro del contexto social en el que hoy nos desenvolvemos. Sin embargo, para sorpresa de muchos, los tratamientos que se realizan para lograr este objetivo, pueden llegar a ser altamente costosos en cuanto a mermar la salud oral de las personas.
Existe un incremento en el área profesional de odontología de dentistas (y no dentistas) practicando tratamientos dentales estéticos que, si bien han sido una opción y han logrado solucionar cientos de miles de padecimientos dentofaciales, resulta que no son procedimientos ideales para el total de la población, ya que todo tratamiento que se realiza por un profesional puede incluir consecuencias o efectos adversos que se dejan fuera de la ecuación en la atención odontológica.
Cirugías para retirar las bolsas de Bichat, aplicación de Botox, diseños de sonrisa, aclaramientos dentales, carillas sobre los dientes, ortodoncias y hasta implantes son tratamientos que se sobrevenden principalmente por internet a través de las redes sociales, mostrando el lado mas bello de la atención estomatológica. Si bien son tratamientos que siempre han estado presentes como solución a patologías orales, todo profesional del área debe conocer y hacer saber a los pacientes las dos caras de la moneda. Todo procedimiento incluye posibilidad de riesgos y efectos adversos; así mismo, un periodo de durabilidad del tratamiento, pues nada dura para siempre.
Los implantes sustituyen la ausencia de órganos dentales, no a los propios dientes; la ortodoncia corrige mal posiciones dentarias para corregir problemas en la oclusión (cómo mordemos) y posiblemente trastornos temporomandibulares; las coronas y carillas son excelentes opciones para órganos dentarios fracturados o con problemas de esmalte, por mencionar algunas opciones; un aclaramiento dental puede ser parte de un procedimiento para un caso severo de fluorosis; la aplicación de Botox se implementa en personas con espasmos musculares como el bruxismo o personas con capacidades diferentes que no tienen control sobre estos espasmos musculares; así pues cada procedimiento dentro del área odontológica.
Todos y cada uno de los tratamientos realizados por un odontólogo han surgido de la necesidad de solucionar problemas o patologías dentofaciales, sin la intención de crear otros o minimizando las consecuencias desfavorables. La idea del texto no se trata de señalar o atacar y mucho menos de ir en contra de, mi postura como profesional del área estomatológica; es y ha sido la de educar y promover la prevención, pues considero que lo propio de cada persona, natural y sano es sin duda lo mejor que puede existir, hablando del aparato estomatognático.
La odontología tiene como base la salud orofacial y del organismo, la funcionalidad y por último la estética; estos tres pilares constituyen la ciencia de la estomatología, y deben mantenerse en ese orden. Si cambiamos el orden y colocamos a la estética en primer lugar, la funcionalidad y la salud pueden ponerse en juego, algo éticamente incorrecto; sin embargo, las posibilidades de incluir las tres jerarquías de la odontología en tratamientos dentales es altamente posible cuando se intervienen en tiempo y forma a los padecimientos estomatológicos.