DANIEL MARTÍNEZ
¿Qué puedes hacer después de haber estado en la banda de rock más importante de todos los tiempos? Más o menos con esa pregunta se promocionaba el nuevo documental de Paul McCartney, recién estrenado en Prime Video: Man on the Run. Y es una gran pregunta: ¿qué se puede esperar de un músico que ya estuvo en la banda más innovadora e influyente de la historia? Y más importante: ¿cómo trasciendes esa ruptura, esa separación? Paul nos da una respuesta muy abierta y honesta: fue una etapa dolorosa, penosa, un “largo y sinuoso camino” el que tuvo que atravesar Macca para pasar de ser el aparente villano de la historia y el que decepcionaba con sus primeros años de carrera post-beatle, hasta llegar al máximo éxito con Wings y quitarse el estigma del malo del cuento.
Desde las palabras con las que abre el documental, en la voz del propio Paul, se da una importante y fuerte declaración que atrapa la atención de cualquiera:
If I hear someone damning Paul McCartney, I tend to agree with them. So when everyone was saying I broke up the Beatles and I was just overbearing and all of that, I kind of bought into it. I thought «that’s, you know, the kind of bastard I am». It leaves you in this kind of no man’s land. But the truth is John had come in one day and said he was leaving the Beatles. He said: «it’s kind of exciting, it’s like telling someone you want a divorce».
(“Si escucho a alguien maldiciendo a Paul McCartney, tiendo a estar de acuerdo con ellos. Así que cuando todos estaban diciendo que yo separé a los Beatles y estaba siendo despótico y todo eso, como que se las creo. Pensé: ‘Ese es, sabes, el tipo de bastardo que soy’. Te deja en esta como tierra de nadie. Pero la verdad es que John vino un día y dijo que dejaba a The Beatles. Dijo: “¡es como emocionante! ¡Es como decirle a alguien que quieres el divorcio!”)
Lo que pasó lo podemos ver en otro documental, bastante largo: The Beatles: Get Back. No es que Paul haya causado la separación por ser dominante o que John la haya provocado por llevar a Yoko a todos lados: es que esas dos personalidades (o egos, si quieren), esos dos talentos monumentales, más el de George Harrison que estaba a punto de eclosionar, ya no podían permanecer juntos; eran demasiado grandes para seguir haciendo lo mismo. Y bueno, así tenía que ser y gracias a ello podemos disfrutar de la discografía de los tres. De haberse forzado a permanecer juntos no habrían podido expandir sus capacidades de composición y no habríamos tenido joyas como All Things Must Pass, Band on the Run o Double Fantasy. Salimos ganando.
Lo cierto es que los primeros años después de la ruptura sí fueron complicados, tensos y por momentos hasta hostiles o bochornosos. Paul relata que lo primero que hizo fue irse con su esposa Linda a un lugar muy apartado llamado Mull of Kintyre, en el sudoeste de Escocia. Esperando no ser importunado por nadie, con una profunda depresión que creía combatir a base de botellas de whiskey y decidido a no volver a componer una nota más, se refugió en esos verdes paisajes a criar animales con su familia. Pero el llamado de la música no se detuvo y por esas fechas compuso una de las mejores canciones de su carrera de solista: Maybe I’m Amazed, una bellísima canción de amor que expresa con toda honestidad el asombro, miedo o confusión que puede causar un vínculo tan fuerte como el que tenía en aquel entonces con Linda.
También es verdad que fue John quien decidió irse de la banda definitivamente; es decir, fue él quien tomó la ―sana― decisión de descomponer al grupo, aunque lo mantuvieron en secreto por un tiempo y luego fuera Paul quien anunciara el fin de The Beatles. Por esos años se estaba formando una mala imagen de McCartney por oponerse a sus tres excompañeros, al no querer tener relación con Allen Klein, quien pretendía ser mánager de la banda y le inspiraba suma desconfianza. En cambio era muy del agrado de los otros tres, quienes pensaban y dieron a entender que McCartney quería tener el control de todo. Luego de tres años resultó que Paul tenía razón, como podemos ver que lo dijo el propio John: “No quiero entrar en detalles, pero resultó que las sospechas de Paul eran ciertas”. Allen Klein fue eventualmente desenmascarado y los otros tres miembros admitieron su error. La manipulación que este personaje ejerció sobre ellos y principalmente sobre Lennon llegó al punto de que fue él quien propuso aquella famosa línea de “The only thing you done was yesterday” en la canción “How Do You Sleep?”, que Lennon le dedicó a Paul (y no sería exagerado decir que la concepción de la pieza en sí fue culpa de esa persona).
En cuanto a la producción discográfica refiere, también fue a Paul a quien le tocó ir a contracorriente en los primeros años. Mientras que Harrison demostró el genio que era deslumbrando a todos con All Things Must Pass, y mientras que John triunfaba con Imagine, Paul parecía decepcionar a todos y no despegar. Se decía que quizá no era tan talentoso y se le criticaba mucho la inclusión de Linda en sus interpretaciones. Pero fue cuestión de tiempo para que esa situación fuera superada con creces: lo que llegó con Band on the Run y los éxitos posteriores fue la apoteosis de la carrera de Paul McCartney y Wings. Para 1977, “Mull of Kintyre”, una canción inspirada en aquel hermoso lugar de Escocia, se volvió el sencillo más vendido de la historia del Reino Unido hasta entonces (sí, superando incluso a los de The Beatles).
En fin, una historia de redención; de reivindicación. De caída y auge; de adversidad y superación; difamación y esclarecimiento. Un documental muy personal y honesto en voz del propio Beatle. Imperdible para todo fan de la música, de The Beatles y/o de Paul McCartney. Nos leemos en la próxima.
