DANIELA ALBARRÁN
Hace unas semanas una amiga me recomendó el episodio del podcast “Cinco pasos para legalizar la pederastia (o lo que sea)” del canal de spotify Busca-minas, donde se cuestiona y se teoriza sobre la ventana de Overton, que trata, en pocas palabras, sobre cómo una idea que pudiera ser socialmente inaceptable se convierte en aceptable en algún momento. Esta idea me voló la cabeza y, desde que escuché ese episodio, voy por la vida con la sospecha de que todo producto culturalmente masivo está hecho para manipular a las audiencias. Y no sé ustedes, pero últimamente he visto que El cuento de la criada, tanto el libro como la serie, está full de moda. Hace unas semanas leí el libro y, aunque no me pareció panfletario, sí quisiera que tomáramos con pinzas la premisa del libro; pues, aunque lo lógico es ver tanto el libro como la serie como una suerte de ficción en forma de “advertencia”, yo no puedo dejar de pensar en una teoría conspiranoica en la cual pienso a Margaret Atwood no como una salvadora, sino como una actante a favor de todo lo que predica “en contra”.
Regresando a la ventana de Overton, hay 6 pasos que explicaré junto con mi teoría conspiranoica:
- Lo impensable. En esta etapa, asumimos que la idea es tabú y que la sociedad es rechazada por completo por cuestiones quizá éticas, morales e incluso, culturales. En El cuento de la criada, podemos ver que en la actualidad nos podríamos escandalizar por cómo son tratadas las mujeres de Gilead, violentadas, violadas, ultrajadas, vilipendiadas y que son reducidas literalmente a sus cuerpos, donde se les quitan prácticamente todos sus derechos (derechos como hoy los conocemos). Tratar a las mujeres así, es impensable, espero, en la actualidad, al menos en México en el 2026.
- Lo radical. En esta etapa se comienza a poner en tela de juicio, esa idea que en un principio fue tabú. Y considero que en este momento es donde nos encontramos, gracias a la serie y al boom del libro: nos estamos cuestionando, ¿y si pasaría? En realidad, no lo estamos viendo lejos de nuestra realidad y es lo que me parece peligroso, no estamos viendo la idea primigenia como un tabú, sino como una posibilidad; no sólo los sectores conservadores, sino todos aquellos sectores que estamos hablando sobre el producto de Atwood. ¿Qué pasaría si Gilead fuera real? No estamos aseverando que eso es imposible, sino que nos estamos cuestionando que pasaría sí…
- Aceptable: En este estrato la idea que fue impensable, la gente lo comienza a aceptar como algo, vaya, no sólo aceptable, sino deseable. La ola de la ultraderecha y el conservadurismo que vivimos en estos tiempos, hace pensar que Gilead no está para nada lejos, al menos mi lado de tiktok (aunque sé que desde esa perspectiva también temo la cámara de eco de la información) está atiborrada de mujeres católicas/cristianas que buscan esposo y veinte hijos, hombres que quieren mujeres para tenerlas en sus casas pariendo bebés, y EUA borrando mujeres de la historia y cuestionado el derecho al voto de las mujeres2. Entre otras acciones, sólo por mencionar algunas. Y hay personas, obvio hombres, pero ¡mujeres también!, que están de acuerdo de ceder su voto a los hombres de las casas donde viven. Ahí, por ejemplo, una idea que para mí es impensable, muchas mujeres pueden pensar que es una buena idea.
- Lo popular: Es aquí cuando las ideas que parecieran de unos cuantos va infectando a miles de personas, y lo podemos ver en tiktok con cuentas famosísimas como la de Ballerina Farm, y toda la ola de tradwifes que existe en el internet. Estas mujeres nos muestran un ideal escapatorio para correr de nuestros trabajos explotadores godínez, para terminar siendo mantenidas por hombres devotos de la idea de dios, patria y familia, irse a la cocina y parir bebés, un poco como la figura de Serena del Cuento de la Criada para irnos a tejer y cuidar plantitas, o sea sí, ¿pero a qué costo? Y justo eso lo vemos en la serie.
- Lo político: cuando esas ideas absurdas y violentas terminan siendo políticas públicas y leyes y se instauran en las constituciones de los países, o bien, se crean repúblicas como Gilead. ¿Cómo hacer legales cuestiones que en un primer momento nos parecen un delito? O, al revés, ¿cómo hacer que un delito se vuelva aceptable desde la sociedad y la ley para el disfrute y aprovechamiento de esos estratos que promueven a dios, patria y familia?
Y es aquí donde viene mi teoría conspiranoica , pienso que El cuento de la criada, lejos de ser una novela que nos permita prevenirnos para llegar a esos puntos, puede ser una novela ancilar que funciona para servir (hasta el nombre, ancilar del latín ancilla: sirvienta) es una novela y serie que fue hecha por una mujer blanca con tintes derechistas para normalizar todo lo que pasa en su libro, no para mostrar, sino para normalizar, para discutirlo, y al final, decir, ¿ah pues si pasó en el pasado, ni modo que no vuelva a suceder? Por eso esa frase que se ha compartido hasta el cansancio sobre que ella no escribió nada que no haya sucedido antes en la humanidad, porque su producto cultural masificado está hecho para introducir lo que ella misma propone, sirviéndole al sistema de ultraderecha, justo al que ella misma pertenece.
Estoy quizá ya paranoica, pero me gustaría que el libro y serie, que están hechos para el escándalo y disfrute de las masas (nadie niega la dirección artística de la serie que es maravillosa) se cuestione y que nosotros como habitantes del siglo XXI frente a una ola de conservadurismo nos radicalicemos en nuestras posturas y de mínimo que cuestionemos todo lo que nos meten en la cabeza con la ventana de Overton.
Referencias
1 https://www.nytimes.com/es/2026/04/12/espanol/opinion/mujeres-trabajo-desigualdad.html
2 https://feminismoinc.org/el-voto-de-las-mujeres-en-la-mira-una-alerta-para-la-democracia/

