Fotografía: Alberto Avendaño
Fotografías: Cortesía
Mi nombre es Othoniel González López de Nava. Soy originario de Los Ángeles, California, pero prácticamente toda mi vida he vivido aquí en Zacatecas.
Soy fotógrafo desde hace 20 años y estudié Artes aquí en la UAZ, en la Universidad Licenciatura en Artes, con especialidad en Educación Artística. Mi formación como fotógrafo fue autodidacta y también aquí en el taller de Gustavo Rivas “El Ganso”, en el taller de Fotografía Análoga. Ahí estuve trabajando en impresión de 35 milímetros. Y mi trabajo con los huicholes empezó en 2006.
EL MECHERO: Háblanos un poco de esta exposición que está montada en este momento en el Museo Zacatecano. Va sobre las tradiciones wixaritari, sobre toda esta cultura, ¿verdad?
OTHONIEL GONZÁLEZ: Sí, esta exposición está muy padre en varios aspectos. Es un trabajo de investigación principalmente en la comunidad de San Andrés Comiata, que en nombre wixárika es Tateikie, significa la casa de nuestra madre tierra. Por cierto, la situación precisamente en esa comunidad y la carretera es crítica. En los 20 años que yo tengo yendo allá a la sierra, fue un proceso en el que la violencia prácticamente los fue acechando por los cuatro lados del camino, porque en esa parte de la sierra es donde se juntan los cuatro estados: Zacatecas, Durango, Nayarit y Jalisco.
Y precisamente la comunidad de la que estoy hablando, San Andrés Comiata, queda a 50 kilómetros de ese punto que se conoce como la Santa Cruz. Ahí yo hace dos años fui parado por un retén de grupos paramilitares del narcotráfico con emblemas M.Z., Mayo Zambada. Escuadrón eran los Ántrax, los mentados Ántrax.
Y desde el tiempo que empecé a ir hasta esa vez que me pararon, que fue en 2023, nunca me habían parado allá en San Andrés. De hecho, históricamente las comunidades wixaritari eran conocidas porque estaban muy protegidas. O sea, los huicholes no dejaban como que entrar a cualquier persona.
Se necesitaba una invitación, básicamente una invitación. Y ya los grupos del narcotráfico invadieron allá los terrenos, los lugares sagrados, han secuestrado personas, han robado mucho. Es una situación muy compleja.
Pero lo último que pasó, y también va a quedar como un referente histórico, fue que la policía estatal ya intervino de manera violenta y amedrentó a los wixaritari. Todo esto está documentado en videos del grupo Wixárika en redes sociales. Pasó entre el día 6 y 7 de septiembre.
EL MECHERO: O sea que es algo muy reciente. ¿Y se sabe por qué fue la amedrentación?
OTHONIEL GONZÁLEZ: Sí, según lo que comentan los wixaritari, porque hay dos versiones, la versión oficial y la versión del pueblo. Los wixaritari comentan que el secretario de Gobernación, y de hecho hay videos, el secretario de Gobernación de Jalisco fue en representación del gobernador porque hubo un secuestro en una comunidad cerca de San Andrés.
Entonces ya para los wixaritari fue como algo que ya no pudieron permitir. Y decidieron manifestarse de manera pacífica en esta comunidad. Pero fue el secretario de Gobernación junto con Policía Estatal.
Como no llegaron a ningún acuerdo, el secretario se fue en su helicóptero. Y antes de irse hubo altercados y todo, pero hubo un disparo. Y los huicholes conservan el casquillo y conservan el arma.
De hecho, todo está documentado en videos. Eso, según la información que yo tengo, no había pasado. O sea, que la Policía Estatal de Jalisco les haya disparado a un grupo étnico originario de aquí, de Jalisco.
Porque el gobierno presume mucho que está cuidando a los wixaritari y que nos quieren ayudar a los grupos étnicos. Y la verdad es que la realidad es otra. Entonces yo sí invitaría también a las personas que se animaran, que conocieran también el territorio de este grupo étnico.
Porque es un país aquí dentro de México, un territorio con sus fronteras, con sus usos y costumbres. Que vale mucho la pena rescatarlo, conocerlo, hacer investigaciones ahí. Es algo muy bonito.
EL MECHERO: En total, ¿cuánto tiempo has convivido o vivido dentro de este territorio?
OTHONIEL GONZÁLEZ: Mira, hermano, yo tengo un hijo de 20 años. Precisamente cuando la mamá de mi hijo estaba embarazada fue cuando fui por primera vez allá. O sea que ya son 20 años.
Me tocó ver cómo se hizo la carretera también federal, de la que estamos hablando ahorita. Es una carretera nueva que va de aquí de Zacatecas, cruza hasta San Blas, Nayarit. La ruta es Zacatecas, Fresnillo, Fresnillo-Valparaíso, Valparaíso-Huejuquilla del Alto.
Y allí en Huejuquilla del Alto, que ya es Jalisco, salen las combis que van para San Andrés. De allí son como 120 kilómetros de Huejoquilla del Alto. Pero los últimos 50 kilómetros son de terracería.
Ya es el territorio sagrado de los huicholes, donde ya hay lugares sagrados. Y la gente vive bajo lo que ellos nombran El Costumbre, que son sus tradiciones ancestrales. Que sí, son muy vulnerables ellos con los embates de la modernidad.
Como dicen, les está llegando el internet, les está llegando la violencia del narcotráfico. Aparte son comunidades muy… se podría decir que son remotas. Pero más que nada es por lo agreste del camino.
Porque de aquí de Zacatecas a San Andrés, si mal no recuerdo, son como 250 kilómetros o algo así. Entonces no es mucho.
EL MECHERO: Pero es sierra, ¿verdad?
OTHONIEL GONZÁLEZ: Es la mera sierra.
EL MECHERO: Y de San Andrés a Nayarit, ¿cuánto es?
OTHONIEL GONZÁLEZ: Fíjate que de ahí de San Andrés, que es como la parte más alta de la sierra, ya llegando ahí, ahora sí, si quieres bajar para el otro lado, ya es pura bajada. Pasas por las comunidades de Los Coras, lo que es Jesús María, y luego ya vas bajando más. Llegas hasta San Blas, hasta Nayarit.
Pasas por Tepic y de ahí le sigues hasta Nayarit.
EL MECHERO: ¿Y esta ruta es parte de la ruta ceremonial wixárika que llega hasta Zacatecas?
OTHONIEL GONZÁLEZ: Sí, fíjate que los wixaritari tienen muchas… Los wixaritari tienen varias peregrinaciones. La más reconocida por la UNESCO y por la comunidad internacional, y es que les gusta conocer la cultura de los huicholes, la más conocida es la de Wirikuta.
Pero tienen otras tres peregrinaciones muy importantes, que es la de al Lago de Chapala, la del Cerro Gordo de Durango, y la de Te´ekata, que es un lugar dentro de la sierra. Son unas cuatro peregrinaciones.
EL MECHERO: Y háblanos un poco sobre esta exposición. ¿Qué es lo que más te interesa reflejar en esta exposición de la cultura wixárika? ¿Qué es lo que estabas buscando exponer con estas fotografías?
OTHONIEL GONZÁLEZ: Muy buena pregunta que me estás haciendo, hermano. Porque sí, es un tema muy personal para mí. Yo lo considero también importante para dejar un legado, tanto mío con mis fotografías, como un registro de rituales, de ceremonias, de vida cotidiana, y un poco de paisaje también, de la Sierra Huichola.
Como te comenté, principalmente de esa zona, porque la Sierra Huichola es grande. Y yo me enfoqué en esa comunidad de San Andrés, en otra comunidad que se llama Las Guayabas. Entonces ahí, durante estos 20 años, se ha hecho el registro principalmente de lo que más me gustó a mí y con lo que más estuve trabajando.
Y me involucré también de manera personal, conociendo la ceremonia que se le llama Jikuri Neira, que es la fiesta del peyote. Entonces, las fotografías principalmente están enfocadas en la Jikuri Neira. Que es el registro de cómo se empiezan a organizar para hacer la lamentada fiesta del peyote.
Fíjate que también quiero comentar que yo fui un observador. También consumí el cactus sagrado junto con los wixaritari. Me metí a danzar, me metí a escuchar los cantos de los curanderos, a dormir ahí con ellos en el centro ceremonial, en la noche.
Ver cómo se organizan, cómo hacen el tehuino. Estuve investigando sobre los cargos de los jicareros, que son los encargados de cuidar el centro ceremonial. Y de organizar las peregrinaciones, ir por el peyote, hacer las limpias a los asistentes.
Es mucho trabajo. Y los wixaritari, por su misma situación económica, muchos ya no quieren entrar a ser jicareros, porque les va a costar lana. Van a tener que sacrificar toros, van a tener que ir de cacería a buscar venados, a peregrinar a San Luis Potosí, a otros lados.
Entonces es puro gastadero de dinero. Pero los que lo llevan a cabo, y lo llevan a cabo bien, con su esposa, cumpliendo ahora sí que la moral de los huicholes, lo que es El Costumbre. Se van purificando en las peregrinaciones, llegando a los lugares sagrados, dejando sus ofrendas.
Van purificando su corazón, su mente. Y ya cuando ellos son puros, entran al territorio de Wirikuta, consumen su divino cactus, que les brinda las visiones. Ahora sí, como ya son puros, pues ahora sí les va a enseñar su chamanismo, su costumbre, les va a revelar misterios del peyote, de su vida, los va a curar a los que anden enfermos, haciendo las cosas correctamente.
Que es lo que a mí me estuvieron explicando los wixaritari. Más o menos de eso va la exposición, de la fiesta del peyote, momentos ceremoniales, momentos de éxtasis también. Fueron registrados con una apertura total del pueblo hacia mi persona, porque nunca me dijeron que no tomara fotos, que no me metiera ahí, nunca me cobraron tampoco.
Entonces fue una experiencia bien bonita, que también a mí me sirvió para que me hicieran las limpias, para purificarme también con ellos y conocer un poco lo que es la costumbre, aunque es algo muy vasto. Y aparte como yo no sé el idioma, yo nada más puedo percibir ciertas cosas. Yo siento que lo principal también sería conocer el idioma.
EL MECHERO: Sí, para comprender…
OTHONIEL GONZÁLEZ: Exactamente, para comprenderlos mejor. Para comprenderse mejor y para entender mejor el mundo a través de su idioma. Exactamente.











