ÓSCAR ÉDGAR LÓPEZ
¿La palabra antecede a la imagen o es representación de la imagen? Desde arcaicas eras el ser humano puso en palabras el contenido de sus experiencias, pero antes que la palabra vino la sensación, el ruido y la imagen, así los tres elementos dieron paso a esa criatura anfibia que es el lenguaje articulado y después la escritura. A esta posibilidad de traducir la imaginación o “verterla” le siguió el surgimiento del mito, lo mítico como translación de la experiencia a la imaginación y luego representado en el símbolo (gráfico y lingüístico) conforma la trama de la cultura; fundada y reconocida por las generaciones a través de la oralidad y más tarde, pero mucho más tarde, por la literatura.
Esa imaginación mítica no se produjo únicamente por una percepción común, hubo que alterar la conciencia para poder reconocer la semilla del mitema, es aquí que aparece la figura del “chamán” ese mediador entre los múltiples reinos de las formas y sus contenidos; el que ha de representar las visiones para el conocimiento y entendimiento del grupo, previa ingesta de algún vegetal, semilla, hongo o substancia limítrofe entre este mundo y otro inabarcable y mágico. Pero la droga por sí sola no hace al vidente, sino todo el poder de su ejercicio de transubstanciación y algo muy importante, lo dicho, sí: el chamán tiene una manera única de transferir el mensaje, para esto puede cantar, danzar, pintar…
Francisco Javier Ponce Franco “Pakal” es un artista diverso y arriesgado, se enfrenta al lenguaje abstracto más concreto y a la pintura realista más canónica, es en este “hacer” tan abierto es que su lenguaje se ha vuelto robusto y visionario. Sus imágenes son esas del paisaje, los animales y los personajes de su natal Valparaíso, Zacatecas; pero, además, y en años más recientes, se ha volcado al lenguaje abstracto. La forma se rebela y en algunas superficies parece incontenible. La paleta de color también refiere a los colores de la naturaleza, de la sierra y del sotobosque. En la pintura “Noche cactácea”, el espectador puede enfrentarse a un momento iniciático, de esos en los que se atraviesan ciertas puertas, cuando el delgado velo de la luz se torna tiniebla o cuando el deseo se vuelca en arrebato. Quien ha estado una noche en la amplitud del campo, escuchando a las lechuzas, sintiendo junto al ganado el miedo por la presencia cercana del coyote, sabe que la noche sin luz artificial es una experiencia única y mística y que dialogamos con lo inaudito, experiencias similares las encontramos frente al mar o frente al fuego, otros elementos que aparecen en la pintura de Pakal, como ahí en esas flores violáceas encendidas de obscuridad. La noche abre sus brazos y en su infinita gravedad un trio de cactos se alzan majestuosos pero serenos, tres monjes que en el templo incitan al silencio y a la meditación.
En próximos días “Pakal” celebrará una exposición de su obra en la que reúne gran parte de su actividad artística, será en Valparaíso, Zacatecas, quienes tengan la posibilidad de asistir y de contemplar su trabajo seguro quedarán gratamente sorprendidos, presenciarán el canto del chamán, la danza del vidente que en estas maravillosas piezas presenta su mensaje, su visión.

Título: “Noche cactácea”
Técnica: Mixta sobre mdf
Medidas: 80×60 cm
FB: Francisco Ponce