DANIEL MARTÍNEZ
LA LLORONA Y LA MUERTE EN TLAQUEPAQUE
Un poblado jalisciense
necesita un forense:
la Pelona y la Llorona
vaciarán cada casona.
Pueblo mágico, artesano,
con mariachis de hábil mano;
con hermosos andadores
y un Parián lleno de flores.
El famoso Tlaquepaque
es el blanco del ataque
de las dos castigadoras,
por sus gentes tomadoras.
Los nativos, hacendosos,
se volvieron muy viciosos:
de cazuelas se pasaron
y en cantina lo cambiaron.
Ya no queda ni una alma,
la ciudad quedó en calma;
en cuestión de un instante
no quedó un solo habitante.
LA MUERTE TIENE UN TRABAJO
(Calaverita magisterial)
La muerte tiene un trabajo:
viene a reparar de un tajo
la docencia del país
maltratada e infeliz.
Los maestros mexicanos
a la escuela ya no irán
porque creen que les pondrán
las esposas en las manos.
Ya personas sin oficio
los condenan a un juicio:
sólo bastan unas quejas
y terminan tras las rejas.
La famosa “Lady Croquis”:
muy celosa de su casa
y lo único que pasa
es que siempre anda «de oquis».
Los maestros mexicanos
ya se sienten fastidiados
por aquello que se llama
Nueva Escuela Mexicana.
Un invento charlatán
de los hijos de Satán,
de un perfecto demagogo
que se siente pedagogo:
Un mentado Marx Arriaga.
Se las da de Che Guevara
pero vive con los gringos
viernes, sábado y domingos.
El patrón, Mario Delgado,
que ante grupo nunca ha estado
cree arreglar las emociones
con panfletos y canciones.
La señora presidente
en sus delirios se siente
Premio Nobel de la paz
y parece Díaz Ordaz.
La Calaca Justiciera
ya se ha hecho presente
anda en busca de esa gente
mentirosa y argüendera.
LA MUERTE DE UN POETA
(Sobre un poeta de Fresnillo)
Es de todos conocida
la pobreza de la vida
de paupérrimos rapsodas
que vivir quieren de odas.
Un poeta fresnillense
necesita un forense
porque fue la calavera
a la población platera.
Iba en busca de aquel vate
que ya estaba en el petate
y de hambre se moría
pues ni un quinto ya tenía.
Daba tanta compasión
ver morir de inanición
al poeta de Fresnillo:
¡no tenía ni pa’ un bolillo!
La terrible Calavera
cuando apenas arribó
a la escena lastimera
con tristeza exclamó:
¡Pobre hombre, denle un taco!
Este tipo está más flaco
que la propia Calavera:
¡no queremos que así muera!
Pero nadie se apiadó
de ese pobre desdichado
y la Muerte se marchó
con su cuerpo al costado.
LA CALACA JUSTICIERA
(Calaverita política derivada de la magisterial)
La Muerte tiene la misión
de salvar a la nación
de políticos ladrones
y sus pésimas gestiones.
Ya llegó a nuestra tierra
la Calaca Justiciera;
cuando a México arribó
estruendosa exclamó:
«Con gobiernos de Morena
el país ya es una pena,
el ‘Ombligo de la luna’
va a llegar hasta la hambruna.
Un gobierno represor
que decía ser redentor
resultó el más falaz:
se parece al de Ordaz.
La señora presidenta
con el pueblo muy atenta
dice ser cuando en el fondo
le profesa un odio hondo.
Lo del tipo Marx Arriaga
ya se ha vuelto una plaga:
inundó el país entero
con sus libros panfleteros.
Paco Ignacio Taibo Dos,
un misógino atroz,
convirtió en caricatura
todo el Fondo de Cultura.
Y los hijos de Obrador
despilfarran sin pudor
el dinero del erario
consintiéndose a diario
Veracruz tiene ahora
la peor Gobernadora
que descarga su maldad
en la pobre entidad.
Zacatecas con Monreal
en ridículo total
y su compa el Mugüerza
que le encanta usar la Fuerza».
No perdonará a ninguno:
llevará, uno por uno,
toda gente del gobierno
al mismísimo Infierno.
