DANIELA ALBARRÁN
Recientemente he visto muchos tiktoks de maestros y maestras que se quejan de que sus estudiantes están entregando documentos, resúmenes, tareas, etc., que están hechos con IA. Lo hacen desde un lugar punitivista, incluso desde la burla y el desdén de que “no utilizan el cerebro y hacen sus tareas con IA”. Y a partir de ahí pensé lo siguiente:
La IA vino a cuestionar las malas praxis que las personas que han educado siguen perpetuando. Por siglos, la forma en la que educamos ha sido exactamente la misma, dejar tareas, proyectos, lecturas, reportes, y al final asignar una calificación. ¿Pero realmente esa calificación es significativa? Me refiero que siempre han existido trampas para realizar la tarea, antes era Encarta, Rincón del Vago, Wikipedia, pagarle a la lista del salón para que te pasara la tarea, y ahora es la IA. A lo que voy es que por más tareas que dejaran los educadores, eso no significaba realmente que el estudiantado aprendiera, porque trampas siempre han existido. Y creo que la IA vino a destapar la cloaca que por años ha sido la educación.
¿Realmente las personas que educan saben qué es lo que quieren enseñarles a sus alumnos?
Me refiero a que, si dejan específicamente un ejercicio, un mapa mental, un ensayo, etc., tiene una intención realmente desde la pedagogía y con un objetivo claro o, bien, ¿sólo replican ejercicios para entretener al alumnado? Sé que la respuesta es compleja, porque también el gremio educativo está en una situación de precariedad y abuso laboral que tiene el sistema. Sin embargo, no me parece adecuado que haya educadores que “ventaneen” las tareas de sus alumnos cuando seguramente no hay un objetivo real detrás de esa tarea que dejaron.
La IA vino a poner en jaque a la educación y, en esa misma línea, destapó la cloaca que, me parece, es la educación básica en el país. Dejar una tarea por dejarla no es educar. Y, más aún, ahora las personas que estamos educando a las futuras generaciones de habitantes del mundo tenemos la responsabilidad de brindarles las herramientas para que sepan defenderse frente a los cambios de paradigma que devino con la IA, pero en el fondo sé que las y los maestros no tienen ni el dinero ni el tiempo para capacitarse ellos mismos sobre IA, porque el mismo sistema no lo permite.
Sólo no dejo de pensar ¿qué sentido tiene el estudio tradicional en esta época, si la noción de universidad es ese espacio lleno de señores románticos que ni siquiera tienen la posibilidad de prender un proyector?
