DANIELA ALBARRÁN
Creo que estamos viviendo un luto colectivo, y nadie se está dando cuenta. El luto de que el mundo en el que vivíamos ya no existe. Está muerto. Y no me refiero a después de la pandemia, que sí, el mundo cambió, pero ahí, la cuestión era diferente; todos lo vivimos, de alguna manera aprendimos a vivir con la enfermedad y en algún punto, hasta se pudo sentir una hermandad, una desgracia que atravesamos todos. Pero el luto al que me refiero es a estar aferrados al pasado, a un mundo donde aún no existía la IA.
Vimos en semanas pasadas, cómo la nostalgia del pasado se volvió trend cuando miles de personas generaron imágenes de sí mismas en los 80s, asumiendo que tal vez una época pasada fue mejor, una época que quizá muchos no vivimos, o ese meme en el que se dice que qué fácil era la vida antes sin estar conectados todo el tiempo al internet, solo ir una hora al café internet, preguntarle a tus amigos de la secu a qué hora se iban a conectar, y después seguir con tu vida.
Hoy la conexión virtual es más importante que la conexión física. Últimamente siento que el sistema, el internet, TikTok y el estar ocupados colectivamente siempre, me está quitando a mis amigas; siempre están ocupadas, que ni mensajes pueden responder o mandarme para saludar. Y justo pienso que desde ahí viene un luto que quizá colectivamente no sabemos cómo afrontar.
He visto muy seguido también que muchas personas están odiando las imágenes promocionales hechas con IA y que incluso dicen que prefieren esos carteles fosforescentes con los que se anunciaba alguna oferta, que cualquier cosa es mejor que utilizar la IA. Vi un comentario de una chica que decía que si no negábamos el uso de la IA de manera colectiva, mucha gente iba a perder su trabajo (con lo cual hoy ya estoy de acuerdo).
Pero pienso que el luto es un espacio de silencio, una temporada de asumir que algo que antes existía, hoy ya no existe. Atravesar un luto debería también ser un espacio ritualístico en el que la gente pueda despedirse de eso que antes existió y ahora ya no más. Y quizá, si no se tiene ese espacio de luto, se entra en una especie de shock, y vemos personas en completo shock aferrándose al pasado como Aleks Syntek, o cualquier persona que reacciona de manera violenta, confrontativa, porque no supo ni sabe cómo transitar a un mundo que ya no conoce, pero que eventualmente puede habitar.
Quizá si hiciéramos un funeral al mundo que conocimos, nos sería más fácil la adaptación a este loquísimo mundo que es el mundo con IA. Saber que no le podremos preguntar a nadie más si esta tarde se conectará a Messenger, porque ahora, la única conexión que existe es a través del internet.
