DANIELA ALBARRÁN
Alejandro Magno fue un visionario. Más allá de que conquistó casi todo el mundo conocido para los griegos, fundó la ciudad de Alejandría con la intención de que fuera un gran centro intelectual donde fluyeran todas las culturas y las lenguas. Pero, gracias a su prematura muerte a los 32 años, no logró ver la semilla que puso en Ptolomeo: la Biblioteca de Alejandría.
Releyendo El infinito en un junco de Irene Vallejo, me puse a pensar: ¿qué significó Alejandría para los griegos en ese momento? ¿Qué significó su incendio? Y, en la actualidad, la importancia que tiene Alejandría más allá del mito.
Me explico:
Pensar en la Biblioteca de Alejandría desde los griegos me parece una locura. Me parece un absurdo querer juntar en una biblioteca todos los libros y todo el conocimiento del mundo, aunque ese “mundo” haya sido sólo una parte (la que ellos conocían). Aun así, es una locura que, a través del comercio de libros y las vitelas, hayan querido abarcar todo el conocimiento de la humanidad. Pienso en los múltiples incendios que fueron “quemando” y destruyendo los pergaminos, papiros y vitelas de Alejandría; los saqueos; la frugalidad del material con el que se trasladaba el conocimiento.
Y pienso en qué significa Alejandría, el mito, para mi época. Y aquí quisiera que nos olvidemos de que Alejandría era una biblioteca, sino más bien la intención con la que fue creada: tener, en un solo lugar y al alcance de algunos cuantos, el conocimiento de la humanidad: la búsqueda de la totalidad.
Todo eso quisiera trasladarlo a la Inteligencia Artificial, específicamente a los LLM1 como cualquier chatbot. Pienso que los LLM son, de alguna manera, una Alejandría moderna. Me vuela la cabeza que todo el conocimiento de la humanidad se aloje en los servidores de estas estructuras monumentales; y no sólo que se aloje, sino que cada vez se vuelvan más grandes y adquieran más conocimiento.
Yo comencé a utilizar estos LLM cuando apenas empezaron y he visto su crecimiento lingüístico, y cómo la información que dan es cada vez más precisa y actualizada. Me parece alucinante que en la actualidad tengamos una Alejandría en nuestras bolsas. ¿Qué pensarían Alejandro Magno y Ptolomeo si pudieran conversar con una IA?
También pienso en cómo la fragilidad de los papiros se traslada a la fragilidad de los algoritmos, de la materialidad de los prompts y de la nube donde se guarda toda esa información. ¿Cuántas veces no hemos guardado algo importante en la nube y mágicamente desapareció? ¿Qué de lo que está en la nube nos pertenece? ¿Qué pasará con todos los datos e imágenes que guardamos? La foto de nuestras mascotas, de nuestros amigos…
Los Ptolomeos eran celosos con sus libros; no cualquiera podía acceder a ellos. Eso hacía que el conocimiento no fuera accesible para todos. Pienso que ahora sucede lo mismo con los LLM: ¿cuántas personas en el mundo tienen acceso a uno que sea de paga? Y aquí lo grave: la totalidad se vuelve sesgada. La helenización es casi lo mismo que la occidentalización/homocéntrica de la IA, porque no hay una verdadera democratización del conocimiento. Mientras más grandes y monstruosos se vuelven los LLM, más lejanos se vuelven de las personas.
Recientemente hice un post sobre la IA en mi Facebook y alguien me comentó que sí, que la gente se vuelve “tonta” al usarla; he visto mentes brillantes decir eso. ¿Por qué? Me he preguntado por qué ellos no ven lo que yo veo en la IA: el terror que de repente siento hacia ella, la admiración y este sentimiento de que hay algo más allá de lo humano y que no es Dios.
Y claro, la gran mayoría de las personas no tienen acceso a IAs de paga. Esto provoca lo que sucedió en Alejandría: los sesgos sociales se harán cada vez más grandes, porque sólo algunas personas querrán capacitarse y sólo algunas podrán beneficiarse de la Inteligencia Artificial.
Alejandría era la ambición de querer tener todo el conocimiento en un solo lugar. Sí, pero sólo para los Ptolomeos. Los LLM son una Alejandría moderna sólo para aquellos que puedan pagarla, y quieran capacitarse para utilizarla.
No dejo de pensar en esta idea como gigantesco diagrama de flujo:
Alejandro Magno soñó Alejandría, Ptolomeo la ejecutó y, ese sueño, la IA lo hizo realidad.
Referencias
1Large Language Models.

Incendie Alexandrie, Hermann Goll (1876).