DANIELA ALBARRÁN
Después del showsazo que se aventó Benito en el Super Bowl, pude observar que muchas personas en redes sociales, desde académicos hasta opinólogos, comentaron que no le entendían nada a Bad Bunny, además de una «crítica ridícula» y que carece absolutamente de argumento. Recordé que en mi clase de Morphology and Syntax, mi profesor, un cubano, en alguna clase sincrónica nos dijo que pronunciáramos una palabra en inglés; todos la pronunciamos distinto, y el maestro nos explicó que nadie lo pronunciaba ni correcta ni incorrectamente, porque no hay un inglés correcto, y él, que es de Cuba, no lo pronunciaría como alguien nativo de Inglaterra o nosotros en México.
Ese ejemplo se me quedó muy grabado en la cabeza, y creo que puede funcionar un poco explicando por qué la gente «dice» que no entiende el español de Benito. Primero quiero aclarar que la lengua es de quien la habla, y que la lengua está viva. En este punto, quisiera traer a discusión un término acuñado por el sociolingüista William Labov, que es el “prestigio lingüístico”, en el que justamente habla de que la lengua no es correcta ni incorrecta gramatical ni fonéticamente, sino que la sociedad asigna un valor social y racial a ciertas formas de hablar.
Y justo cuando alguien comenta que no le entiende a Benito (Dios, si hasta vi que una correctora de estilo, que trabaja con la lengua, dijo que no le entendía), es una discriminación lingüística; no es que no le hayan entendido, la idea que tienen de que una lengua es correcta viene desde el clasismo. Si alguien no pronuncia el español como la blanquitud nos lo dicta, entonces no la entienden, porque lo asocian a “ser de barrio”, a ser moreno y a ser pobre.
El español de Puerto Rico es otro español, pero igual tiene reglas gramaticales: tiene la aspiración de la /s/ o el intercambio de la /r/ por la /l/ (una de las críticas más fuertes hacia la pronunciación de Benito). Aunado a eso, el escenario en el que se presentó Benito fue uno de los más aspiracionistas que existen en el mundo, y la gente no puede entender inconscientemente que un hombre latinoamericano moreno, utilizando un español que no es el “correcto”, haya ocupado ese espacio.
Me molesta la corrección lingüística, y me molesta más que se haga desde personas o “estudiosas” de la lengua, porque esto se ve en los primeros semestres de la facultad y me parece terco tener que aclararlo. Benito la rompió, y todos los que quieren hablar un español correcto, ojalá se cuestionaran desde dónde están “corrigiendo”, que deconstruyan su concepción de la lengua correcta y que, si se quieren divertir, se olviden de la RAE y pasen un verano en Nuevayol.