Fotografía: Patricia Vázquez. En la presentación del libro Lubricantes (2017) de Uriel Martínez.
PATRICIA VÁZQUEZ
Uno de los últimos mensajes que Uriel y yo intercambiamos vía inbox fue una fotografía. Él estaba en una estética, una chica se encargaba de poner el tinte en su cabello blanco. Traía una bata azul, de esas que se usan para no ensuciarte la ropa con tinte o con cabellos. Se asoma su pantalón de vestir negro y sus zapatos también de vestir negros o de un café muy oscuro.
Me llega esa fotografía sin previo aviso con un:
— Para la calors (Uriel)
— Nuevo look! (yo)
— Que me pinté negro el pelo para no verme tan viejita (Uriel)
Me gusta recordarlo así, me gusta recordarlo en junio. Me gusta recordar su sentido del humor, agrio, a veces sarcástico, atento, nostálgico, con un poco de amargura incluso, pendiente de la poesía que se lee en Zacatecas y sobre todo pendiente de actualizar las entradas a su blog (misalivatodolocura.blogspot.com); mayormente de poesía cuir.
Me gusta mucho que recordemos a Uriel a 6 años de su partida. Me gusta mucho que sea en junio, junia diversa.