VÍCTOR RODARTE
Cuando se te rompe la risa, mi niña y caes en el dolor
Se me dobla el cuerpo y en las pestañas se me asoma el vendaval
Tú eres la que padece, a ti sí te duele,
tú sí mereces llorar, yo no
Yo solo tengo la piel erizada del susto
Cuando te afliges te digo que llores
Cuando me asusto te grito que no llores
Soy un niño grande que tiene miedo porque su muñeca se ha roto y no sabe cómo curarla
Así que corro de un lado a otro, busco el líquido amargo, que sólo venden en la tienda de la tristeza para sanarte.
Después de unos días y de tomar con terrible rigurosidad el bálsamo
-tú por necesidad, yo sólo para acompañarte-
me doy cuenta de que estás curada
Ya no lloras, bailas como antes
Poco a poco se me regresa el alma al cuerpo
Y mientras tú ahora ríes,
yo, por fin, sin pendiente lloro